La sensación actual del cómic americano ha aparecido de puntillas sorprendiendo a todos. Se llama David Aja, es de Valladolid, donde actualmente vive. Tras haber estudiado Bellas Artes en Salamanca y haber recorrido Barcelona y Madrid como ilustrador, hace dos años volvió a Valladolid cuando comenzó a colaborar con Marvel (editorial estadounidense de Spiderman, Daredevil, Lobezno, Capitán América, Patrulla X, etc.). Ya ha ganado un premio Eagle como artista revelación (los más importantes premios ingleses del cómic) y está nominado para los oscars del cómic americano, los premios Eisner, por su magnífico trabajo en la serie Puño de Hierro, publicada en abril en España.

Nos encontramos en Ávila, en el bar Avenida de la Juventud frente a las instalaciones de la Residencia Arturo Duperier donde David y el ilustrador de El País, el leonés Luis F. Sanz, están impartiendo un curso de iniciación al cómic, dibujo informático, de la Junta de Castilla y León para chavales/as de 14 a 17 años desde el 3 al 13 de este mes. Del 14 al 24 habrá otro Curso de Guión de Cómic con los escritores Óscar Camarero y David Carbajal. Durante la conversación (de cinco horas) también nos acompaña la ilustradora peñarandina Ana Macías [Vilches].

>¿Cómo comenzó tu peregrinaje?
Nada más terminar la facultad me fui a Barcelona con la carpeta debajo del brazo a patear agencias y hacer entrevistas. Encargos para libros, publicidad y a media jornada con Marcel.lí Antunez, performer de las últimas tecnologías. Colaboraba con él en dibujos y collages surrealistas para pantallas con los que interactuaba en sus actuaciones. Un trabajo divertido para una magnífica persona.
A los dos años me ofrecieron ilustrar para El País y me trasladé a Madrid. Momento en el que trabajé para revistas como Ragazza, Rolling Stones, Emprendedores, etc. Y ahora para Marvel. Así que me trasladé a Valladolid, donde me he hipotecado pero donde acabo de tener un niño, «el pequeño Víctor».

>¿Acceder al mercado americano no habrá sido fácil?
Tuve suerte, coincidí con la gente adecuada, me ofrecieron para probar dibujar un número fuera de la serie regular de Lobezno guionizado por David Lapham (sensacional) y pasé la prueba. Tras éste vino la oferta de redefinir a Puño de Hierro, un personaje de los años setenta que la editorial quería recuperar, junto a Brubaker y Matt Fraction Y ya van dieciséis números.

>¿Cómo es tu relación con los americanos?
Mi relación con Marvel y los guionistas (Brubaker y Matt Fraction) es a través de e-mail, trabajo desde Valladolid. Cada número sale al mes y un mes me dan para dibujarlo. En Puño de Hierro eran veintidós páginas de las cuales tres salían como flashbacks que delegué en otros dibujantes, cómo el legendario Sal Buscema. Cómo los tiempos que dan son muy limitados, y al principio no daba abasto, pedí colaboración de Raúl Allen con los fondos (me hizo una máquina para Randall impresionante, en plan steampunk).
Está muy bien lo del ritmo mensual durante dos años, aprendes trucos, y quemas millas si tienes la motivación de no repetirte. También llega un momento que esa periodicidad mensual, que te exige trabajar más de doce horas diarias sin fines de semana te mina. Te obliga a buscar constantemente recursos para agilizar el trabajo, como decía Alex Toth que habia que dedicarse más tiempo a pensar cómo se puede trabajar menos que en hacerlo. O cómo Wally Wood que tenía escrito en la pared de su estudio: no dibujes lo que puedas copiar, lo que puedas calcar no lo copies, no calques lo que puedas cortar y pegar, o algo así.

>¿Qué es para ti la ilustración?
Para mí la ilustración es un trabajo del que vivir y las artistadas que las hagan otros. Es necesario desmitificar el trabajo del ilustrador, o dibujante de cómics, somos un obrero más.

>¿Cómic o ilustración?
Hace poco alguien decía que el cómic era otro tipo de ilustración. Yo no estoy de acuerdo. Poner etiquetas y limitar es absurdo. El texto es una cosa muy importante para el dibujo, por eso las onomatopeyas las hago yo, además de los bocadillos. Me rotulo yo los cómics, aunque venga después un rotulista y lo rehaga. Cada imagen de un cómic es narrativa, según sitúes el rótulo en un lugar u otro se lee de distinta manera.

>¿Te costó mucho encontrar un estilo?
El estilo lo ven los demás, yo creo que estoy entre el realismo y la línea clara, siempre experimentando de un lado a otro. Pero no hay que olvidar que soy licenciado en diseño gráfico, y en algo tiene que influir. Claridad contra intensidad, está muy bien ser intenso pero estamos hablando de cómic y se ha de ser claro.

>Actualmente eres uno de los ilustradores de referencia, ¿a qué crees que puede deberse?
¿Desde cuando soy uno de los ilustradores de referencia? ¿Quién me conoce? Salgo en internet como dibujante de cómic para el mercado americano con unas tiradas bestiales, más de 50.000 ejemplares por número, y con personajes emblemáticos como Lobezno o Puño de Hierro. Estoy en Marvel, por lo que en las páginas españolas en las que salgo son de los frikis que hablan de cómic americano. Bueno frikis, que también me considero uno de ellos. Por eso no creo que sea referencia de otros ilustradores.

>Háblanos sobre tu gran éxito, la actualización del personaje Puño de Hierro.
Los primeros números de Puño de Hierro son de Gil Kane (el creador del personaje junto a Roy Thomas), Larry Hama y la actualización me ha tocado a mí. El personaje se creó en lo años setenta con la moda del Kung Fu, ahora le hemos añadido que el título y poder de Puño de Hierro sea un legado. Desde Gengis Khan han existido, a lo largo de la historia, distintos Puños de Hierro, esa es la razón de los flashbacks que rematan cada número y justifica que el título actual sea “El inmortal Puño de Hierro” . He tenido el placer de crear nuevos personajes, como Orson Randall (el anterior Puño de Hierro que va con dos pistolas disparando el Chi y es un adicto al opio), que después grandes dibujantes han reinterpretado. También he metido cosas como una araña gigante robot con cuchillas en las patas por los tejados de Manhattan. Esta serie ha resultado ser una locura ideada por Matt Fraction y estructurada por Ed Brubaker, uno de los guionistas más aclamados, donde pasan muchas cosas.

>¿Y estáis nominados para los premios más importantes del cómic en Estados Unidos, los Eisner?
Estamos flipados, es a la mejor serie nueva. El premio sería para todo el equipo creativo donde estoy yo. Se falla el veinte de julio.

>Suerte, ¿pero el año pasado te premiaron con el Eagle a dibujante novel, fuiste a recogerlo?
Me enteré de que había ganado la semana siguiente a la ceremonia, por un friki que me escribió por internet. Después se pusieron en contacto conmigo, me dijeron que me enviaban la estatuilla pero se ha debido perder en el viaje o está todavía en Bristol. Estábamos nominados en muchas categorías.

>Para cerrar, ¿nos podrías hablar de tus próximos proyectos?
Ahora estoy dando un taller con Luís F. Sanz sobre cómic para chavales. Lo que voy a ilustrar para Marvel de momento es secreto, pero he terminado el último número de Puño de Hierro, un especial con el que el equipo se despide de esta serie periódica. Con este han sido dos arcos argumentales y el especial, 16 números. Y estoy con diversas portadas, como la de Iron Man y la de Daredevil. Igual hay algo nuevo con Lapham y me gustaría seguir trabajando con Brubaker y Fraction en series limitadas sin continuidad.

CARLOS TRIGUEROS