La bolsa de calor sub-sahariano se ha instalado en la sala de exposiciones de la Casa de las Conchas hasta el 28 de septiembre. Como viene siendo habitual, desde hace cuatro años, el comisario de arte contemporáneo Juan Ramón Barbancho nos presenta en este espacio visiones alternativas de la actualidad artÃstica. En esta ocasión es el dúo Anavia (Mari Ãngeles MartÃnes y Daniel Quiles) que, con el tÃtulo de Ethos, nos muestran sus miradas del desierto.
A modo de ensoñaciones, en las que se puede percibir la densidad del calor (como las que hemos sufrido en nuestros cuerpos las semanas pasadas), estos paisajes de la cotidianidad nómada en el desierto son presentados como manchas. El espacio de la imagen está quemado, tan quemado que en lugar de ser blanco es de un magenta, azul o verde claro, como una leve veladura de color que atrapa la imagen convirtiéndola casi en monocroma. Las formas, nubladas por la calima, asemejan pinceladas diluidas de un acuarelista que sólo destaca lo importante. Estas fotografÃas consiguen que su soporte sea olvidado recordando grandes aguadas con distintos matices en los que se reconocen haimas, burros y niños beduinos. Acuarelas costumbristas que retratan otras geografÃas sobre otro soporte pero que continúan siendo pintura. Como ellos mismos comentan, «como las sombras de las dunas, pincelan el desierto…». Al fin y al cabo lo que importa es la imagen, con la plusvalÃa de que éstas cautivan.
CARLOS TRIGUEROS









