© José MarÃa Beneitez
La pintura aún puede revelar inquietudes, no “todo está hecho†(como dicen los derrotistas), y un claro ejemplo es la exposición de José MarÃa Beneitez, “La risa de Diosâ€, en la galerÃa Benito Esteban (Salamanca) hasta el 21 de junio. ¡Al fin la anhelada exposición de Beneitez! Un grande y respetado artista de la ciudad que, desde la intimidad, hace frente a las vanguardias internacionales con con nivel y discrección. Su conocimiento del arte y, sobre todo, de la pintura es indudable. No sólo de técnicas (el refugio de los artesanos) sino de la más rabiosa actualidad. Y sÃ, rabiosa, porque con espÃritu independiente y mucha sorna, hace frente a la imagen, la materia y los lastres de un arte amanerado en exceso.
La estructura de la exposición se basa en cuestiones del arte que son desarrolladas a través de un demente zapping de cuadros (una invertebrada red invisible de desparpajo y surrealismo). Beneitez experimenta, mediante sacudidas, con la percepción inmediata de la actualidad poética desde una recuperación Ãntima y libre (libertina) de la cara marginada del arte. Un entorno que Beneitez domina y donde puede profundizar en una trivial, sobria y a la vez, evocadora especulación acerca de pistas comunes entre la gráfica sucia, la cita subjetiva manuscrita y el trazo espontáneo, radiografiando el lado independiente. Distintas idas de olla que se unen para percibir, pensar y divertirse. Una reflexión activa abriendo su cartografÃa conceptual al ruido, donde los aparentes errores y suciedades son códigos de lectura, como interferencias pictóricas, dando pauta y pausas al problema del arte hoy mientras lo punza. Beneitez actualiza la premisa punk del “Do it yourself†(hazlo tu mismo) como conexión contaminada por particularidades, sin sofisticación, sin pretensiones pero con una energÃa renovadora. (…que bien le valdrÃa una individual en el DA2.)
CARLOS TRIGUEROS
Publicado en el periódico EL ADELANTO de Salamanca, 09.06.2008










