por
tmori
@ 09/12/06 - 22:42:55
La feria de arte contemporáneo “art/salamanca'06” parte de la Mascarada, lema artístico de la temporada otoño-invierno en la Fundación Salamanca Ciudad de Cultura, para posibilitar al público la adquisición del arte más nuevo. Si bien la pasada edición de art/salamanca condicionó las obras a un tema, cómo es la ciudad que obligó a empapelar homogéneamente de fotografías sus paredes. En esta edición el tema, además de ser más abierto, sólo influye en una obra por galería generando una exposición dentro de la gran muestra ferial. Al menos, la radicalidad del año anterior sirvió para despejar el fantasma de la caspa de Arcale, que ha volado a la ciudad ladrillo, Valladolid.
Tomando la medida de la feria por las obras del tema común podemos repasar esta troupe de enmascarados comenzando con la artista de mayor relevancia contemporánea, como es Orlan (Galería Adora Calvo) con una de sus propias metamorfosis entre mujer girafa de Zimbabwe y mujer europarisina. A la inversa, enmascarados sin rostro como la serigrafía de dos anónimos con oreja, uno, y nariz el otro de John Baldessari (Galería La Caja Negra) y una procesión de una multitud de rostro blanco que propone Virginia Frieyro (Galería María Llanos). Más personalidad tiene la cara dorada y pánfila de un enamorado de la luna modelada en grés por Xavier Toubes (Galería Marisa Marimón), pero aún más gracia tienen las nueve posibilidades de “Máscaras de Fierabrás” en acrílico que Marta Sena (Galería Cubo Azul) exhibe. Saliéndonos del cuadros podemos contemplar al muñeco-conejo atrapado dulce y angustiantemente de Susanne Thermlitz (Galería MCO). También atrapada, pero por cartones infestados de volutas, está la niña de medias blancas presentada por Jorge Pineda (Galería Raquel Ponce). Moviéndose hacia la congoja enmascarada, el Roupon voluptuoso de Vázquez Mourelo (Galería Artis), remedio ludico contra la peste. Otros flecos del miedo son los del ruidos videográficos escenificados pictóricamente mediante iconos del cine por TMori (Galería Benito Esteban). Muy cinematográfico es el díptico fotográfico pictoricista en clave de Lynch de Xosé Artiaga (Galería Caracol), al igual que en clave de ficción, el suicidio representado por Florence Vaisberg (Galería Sicart). Cambiando de argumento fotográfico, Roland Fischer (Galería Carlos Carvalho) nos presenta una magnífica imagen de la catedral vieja como muro, igual de impresionante que la fotografía de los zorros luchando entre sí en medio de una cacería fotografiada por Manolo Bautista (Galería Siboney). Cecilia Costa (Galería Pedro Oliveira) nos presenta algo tan sencillo como carboncillo sobre papel que produce una angustiante visión de la falsedad en las relaciones humanas. También con carbón, pero más explicito, es el emperador títere de Pereñíguez (Galería Rafael Ortiz). Entrando en políticas, PSJM (Galería Espacio Líquido) exhibe la doble vida de George Soros, benefactor y suministrador de armamento, o una imagen sobre el gozo en la guerra, exhibida en DA2, como máscara de Michael Najjar (Galería Fernando Silió). Otra de las protagonistas de la exposición del DA2, Irene Andessner (Galería JM), se trasviste histórica y fotográficamente en un museo. Finalmente Rafael Agredano (Galería Tomas March) y Ángel Marcos (Galería Trayecto) presentan fotografías de, literalmente, enmascarados el primero un neo-clown y, el segundo, una participante en alguna sórdida orgía, mascarada.
Debido a la inexistencia de arriesgadas propuestas conceptuales se observa en art/salamanca una apuesta por la plasticidad del arte. Pero la pintura, que ha regresado a estas paredes, ha cruzado una línea sin vuelta atrás. En el arte mostrado no existe una búsqueda de la belleza como tal, ni siquiera la figuración intenta reproducir la realidad, ni es exclusivamente la creación de formas. No son demostraciones expresivas del espíritu romántico y existencial del pintor, sino que la imagen digital está en la base de la mayoría de estas prácticas pictóricas. El artista ya no parte del lienzo en blanco, la imagen ha sido anteriormente transformada, bien desde fotografías, vídeos o bocetos, en el ordenador y reproducida con técnicas pictóricas. Las distancias entre gremios se han acortado, ya no podemos hablar de pintores, fotógrafos o escultores, se han convertido en artesanos de la imagen binaria, unidos por la máquina, que exportan su oficio a formatos del mundo físico. Todo está pensado antes de reproducirse, si los miramos a través de rayos X no nos encontraríamos con las indecisiones y errores ocultos que tienen los lienzos de Goya o Velázquez (salvo contadas excepciones). Pero la gracia de la obra reside en su capacidad de seducir, para bien y para mal, de producir en el espectador una conmoción, experiencia sensible duradera.
Resulta muy aburrido ver cientos de obras de arte si no se ve uno integrado en ella. O sea, si uno no la mira pensando cómo quedaría en su propia casa, sin especular sobre su precio. Como comentaba a este periódico hace unos días TMori, “coleccionar arte es muy sencillo, y no tan caro como se piensa”. Las Navidades están a la vuelta de la esquina y que mejor que ser originales a la hora de obsequiar y obsequiarse arte contemporáneo. Según palabras del señor alcalde, esta es una feria que ayudará a confeccionar las listas para los reyes magos. Según se crece se cambian los clicks por caballitos forrados de sellos. Evidentemente es un pequeño lujo pero el comprar zapatos o ropa de marca también lo es, y más efímeros. Por este motivo la mayor parte de galerías tiene opciones muy asequibles, tanto para los bolsillos como para el espacio que se puede disponer en un apartamento. Por un lado, algunas galerías tienen sistemas de suscripción de tal modo que con una periodicidad determinada se va ingresando una cuota a medida y al final tienes una obra de arte. Por otro, están las llamadas “obras B” (serigrafías, fotografías más pequeñas, bocetos, etc.), baratas por tener una mayor tirada que el original único. Y que no están en las paredes de los stands, sino en las carpetas y el almacén de la feria. El valor de estas obras no reside en si es copia u original, si está realizada con tal o cual material (eso es puro fetichismo comercial insensible). Muchas veces, para el disfrute personal no es necesario comprar obras únicas, aunque sí particulares. “¿Y la clase y gusto que da vestir con arte las paredes del hogar?”
Sin embargo, el gran error de esta feria ha sido su promoción, ni para dentro, ni para afuera. En prensa ha sido muy bien cubierta en los medios locales, sin embargo no ha tenido ninguna incidencia en los nacionales (ni siquiera en sus suplementos culturales) sólo a través de carísimos anuncios en dichos suplementos. Por otro lado, la multitud de visitantes que ha tenido esta ciudad en estos días ni se han enterado de la existencia de la feria, apenas existía ningún tipo de cartelería en las calles de la ciudad. De haberse enterado muchos de estos visitantes se hubiesen acercado al menos para resguardarse de las tormentas de aguanieve y haber respirado su aire optimista. En este su segundo año art/salamanca ha evolucionado como un proyecto firme sobre el arte de hoy y con su consolidación el año que viene podremos mirar al futuro, y más allá.
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