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Archivos de: Noviembre 2006

Reminiscencias del paraiso

por tmori @ 25/11/06 - 23:05:51

Los medios de comunicación nos suministran la imagen de los Estados Unidos como paraíso, al igual que como infierno. La cultura actual, inevitablemente, proviene de allá. Por imposición directa o exposición subliminal la realidad particular ambiciona semejarse a la americana. Pero, frase de película Hollywood, “el que logra el éxito siempre tiene sangre en las manos”, o traducido al castellano, “tiene muertos en el armario”.

Otra de las máscaras que nos desvela, el centro de arte de Salamanca DA2 esta temporada, es la política y la violencia de este país idealizado. Por un lado, Larry Fink caricaturiza al presidente americano como un bufón descerebrado que vive en una orgía continua. Partiendo del trabajo de los expresionistas alemanes Beckmann, Grosz y Dix en su representación decadente de la “idílica” alemania de los años veinte, de patética fiesta continua sobre un pueblo que pasaba miserias. En las fiestas fotografiadas por Larry Fink ironiza sobre la práctica imperialista americana, una fiesta de políticos y prostitutas (como comenta el artista, “la mujer debe entenderse como una metáfora de nuestra política exterior…”) encabezada por su Bush junior. Este sarao y comparsa de asesores son ridiculizados como una divertida camarilla, al igual que como una organización clandestina de crápulas que ocultan sus actividades al resto de mortales. No es extraño que sea un trabajo proscrito en su país de origen.

Charlie White va más allá, transforma, sin olvidarla, la ironía en alegoría y asume que el mal en la cultura americana es el resultado de la tradición occidental. En su trabajo “Everything is American”, (Todo es América) retrata desde el primer homosapiens, cuya inteligencia germinó a partir del asesinato, pasando por el legendario vencedor de Goliat, hasta llegar a los grandes mitos estadounidenses como las chicas de Charles Manson, el suicidio colectivo de la secta de Jim Jone, las cárceles iraquíes, etc. Como pausa, los felices años cincuenta, donde la inocencia y felicidad americana brilló por última vez (después vinieron los hippies y de mal en peor). Las imágenes son composiciones que recuerdan a la pintura histórica del siglo XIX. Construcciones fotográficas milimetradas y retocadas, en las que nada falta ni sobra y donde la violencia se hace explícita por detalles de fondo. Como si de máscaras rituales se tratase, el trabajo de Charlie White historiografía espíritus antepasados, héroes mitológicos, su recombinación y actualización, a través del hálito de la violencia, que lo impregna todo.

carlos.trigueros@gmail.com

CharlieWhite+LarryFink by tmori
tmori@ono.com


 
 

Noveno dibujo controlado

por tmori @ 20/11/06 - 19:06:17

La Mascarada sale del DA2 para introducirse la noche del viernes 17 de noviembre en el teatro Liceo con Mathew Barney y su última película. Compartiendo la opinión del artista salmantino Chema Alonso, Barney se mueve como un vampiro entre la cultura audiovisual y el arte (aunque el que esté libre de pecado que tire la primera piedra). Regurgita obras del pasado inmediato estetizándolas e integrándolas en un discurso narrativo. Su originalidad radica en el gusto por combinar y representar la representación bellamente. Por lo que algunas acciones, materiales y traslados nos recuerdan a Beuys, Cronenberg, y otros autores, tanto de cine como del arte.

El cine de artista es un medio extraordinariamente sofisticado, que permite manejar significados metafóricos, a la vez que componentes místicos y simbólicos expuestos a la discusión popular. Su película, “Drawing restraint 9”, es una fábula sobre el cambio y la muda a través de la purificación desde un sincretismo, que amalgama arte y chamanismo, con base en la tradición japonesa. Barney retraza los restos de la mutación iniciada en su anterior saga de películas “Cremaster”, con tácticas más minimalistas, y que conmemora a través del icono principal. Un homenaje al mandil masón, representación del trabajo y símbolo de los hemisferios inferiores. Esta película, así mismo, es una representación de la faena constante que se produce en un barco ballenero y la tarea monótona del rito del te, que lleva a la muda de los protagonistas en cetáceos.

El uso ceremonial de la máscara en este largo largometraje, como en cualquier rito de paso, obliga a que los protagonistas se marginen y se ridiculicen en un estadio intermedio para pasar al superior despojándose de su carne anterior. Un gran despliegue para que el nuevo matrimonio Uffizi represente su unión simulando la encarnación de espíritus legendarios. La alianza ritual, física y simbólica (entre Mathew Barney y su esposa Björk) constituye el tema principal de una obra desmedida (aunque contenida en un barco), que sobrepasa las proporciones económicas y espaciotemporales del audiovisual de arte, para situarlo en la esfera narcisista del capricho extravagante y desmedido del artista.

El lento tempo de “Drawing restraint 9” acentúa la alegoría pictórica de corte postromántico, tanto por la síntesis de los acontecimientos dilatados como por la parcelación de la acción en una alternancia de cuadros. Un film planteado como búsqueda de conjeturas a partir de pistas quiméricas de erudición que se ocultan tras una mascara de sabiduría oriental. Trabajo, rito y película que rememoran el dicho de Siniestro Total, “ante todo mucha calma”.

carlos.trigueros@gmail.com

Drawing Restraint 9 by Mathew Barney by TMori
tmori@ono.com

Lucha de titanes

por tmori @ 17/11/06 - 20:54:22

Cagon and Crista y Epizoo participan en el fregado de la temporada en el DA2 presentando dos tipos de máscara punitiva. Domingo Sánchez Blanco como manager de Cagon and Crista y Marcel.lí Antúnez en la piel de Epizoo exhiben, a través de performances en vídeo, este tipo de caretas “vergonzosas” que se utilizan para la humillación pública. En este caso estamos ante las orejas de burro colocadas en los malos alumnos, en forma de sombrero y por otro lado, la torturadora máscara de hierro cibernética utilizada para el castigo corporal. Una lucha de titanes bufona, una liberación para este baile de máscaras demasiado serias. Dos ejemplos de la mascarada entendida como mojiganga, representaciones satíricas breves en las que se introducían acciones grotescas y extravagantes.

Cagon and Crista, dos en uno, ha desplegado sus maniobras en dispares lugares del mundo y sobre todo en su ciudad natal. De las últimas, la que montó en las cubiertas del DA2 cantando con un sombrero de copa enorme “If I were a rich man”, de la película “El violinista sobre el tejado”, a modo de Neo-Mariquelo. En esta acción lucía físicamente bien, en base al trabajo realizado con siete Rodrocs de custodia zurda. Este patético antihéroe representa la fuerza de la doble cabezonería, de la inmoralidad y de la farsa como apóstol juglar de la mala saña. Un ser compuesto por fragmentos de realidad y ficción amalgamado en un solo cuerpo. Pero se sabe que en realidad Epizoo es un rival de mucha fortaleza y velocidad, gracias a su acción mecatrónica.

Epizoo consiste en un exoesqueleto externo autoimpuesto por Marcel.lí Antúnez. Su práctica es la del control a través de la participación cruel del público, que lo maneja como un juego de ordenador. A través de este esqueleto comandado, Marcel.lí explora los límites del placer, del dolor y la sexualidad; un ejemplo práctico de la vulnerabilidad del cuerpo y la carne. Aunque, como dice Barthes, lo que el público reclama es la imagen de la pasión no la pasión misma.

Tanto Epizoo como Cagon and Crista han cerrado uno de los ciclos de adiestramiento mas novedosos de la historia de la performance en vídeo. En este proceso han tenido mucha concentración, dedicación y una fuerte motivación emocional. Ambos son extraordinarios, en realidad esta jarana no define quien de estos es mejor para la historia del arte, pero sí representan un fenomenal espectáculo, donde una vez más ganan los entusiastas y amantes de esta disciplina.

Carlos Trigueros

cagon+marceli
tmori@ono.com

Identidades femeninas

por tmori @ 16/11/06 - 12:10:03

Subiendo la horquilla del DA2, incluida en la exposición Mascarada, se halla Risk Hazekamp. Seguidora de Claude Cahun, no ha dudado en travestirse, maquillarse e introducirse, tanto ella como sus amigas, en la piel de diferentes machos. Su disfraz es el llamado Drag King, mujeres adoptando roles masculinos.

La clave de su trabajo radica en la investigación sobre la diversidad y multiplicidad de identidades que experimenta el hombre tanto moderno como en la historia, incidiendo en la confusión de los géneros. La actitud de los personajes denota, compartiendo la creencia de algunas culturas, la posibilidad de que al modificar su presencia obtendrán las cualidades de esa máscara. Un modo de autoafirmación sexual que participa de los movimientos transgenéricos más actuales. Por ese motivo, al ver las fotografías pensamos que si fuera posible establecer un criterio general para el análisis de las conexiones entre la androgínia y los otros dos géneros, acaso el menos comprometido sería el que comenzase reconociendo que ha de corresponderle por lo menos un par de contenidos procedentes de los otros, aunque no necesariamente en la misma proporción. Esa medida es la que intriga, ¿el retratado es chica o chico?, ¿qué proporción del mixto es el predominante?, ¿quién es su modelo James Dean?, ¿Cristo? Sólo sabemos que los/las retratados tuvieron relaciones íntimas con el/la autor de estos iconos.

Radicalmente opuesta, pero muy cercana en la exposición, se haya una única imagen de Valie Export en 1969 de su performance “Action Pants: Genital Panic”, algo así como, “Pantalones de la acción: pánico genital”. Jugando con vestimenta, maquillaje y actitud genera una suerte de máscara revolucionaria. Al contrario que Risk Hazekamp, exhibe su feminidad en un evento extremista, con un arma de fuego, cuestionando el papel de la mujer en su tiempo y sus roles sociales supeditados al hombre, quejándose del acoso a su “identidad femenina”. Identidad que oculta a través del nickname, o personalidad virtual, de Valie Export. Tanto esconde su personalidad como se disfraza, construyendo paralelamente una credibilidad desde el camuflaje y la hazaña gloriosa. A través de la exhibición de una actitud violenta intenta reputarse y ser reconocida ante los otros, los hombres pasmados.

Carlos Trigueros
carlos.trigueros@gmail.com

Valie Export vs. Risk Hazekamp by TMori
tmori@ono.com

Autoafirmación voluble

por tmori @ 13/11/06 - 21:55:40

Avanzando la exposición del DA2 nos enfrentamos a Claude Cahun. Fotógrafa y escritora francesa nacida en 1894, y fallecida a los sesenta años, su obra más singular es ella misma. El núcleo de su obra fotográfica son sus autorretratos en blanco y negro que realizó a lo largo de toda su vida. Su nombre artístico, nació con el nombre de Lucy Renée Mathilde Schwob, parte de la ambigüedad del nombre Claude y en honor de su tío-abuelo Léon Cahun. Compañera del grupo surrealista, su obra pasó desapercibida hasta que llegó la moda de las teorizaciones artísticas sobre la identidad y el género en los años noventa.

Claude Cahun es uno de los primeros ejemplos en la historia de la fotografía que plantean el cuestionamiento de la propia identidad más allá de los cánones de género, o la imposibilidad de fijar el yo. Su trabajo se condensa en la creación, búsqueda y depuración de un mito personal de sexo neutro. Inscrita en sus inicios en el juego de espejos surrealista desarrolla, a través del disfraz, una metamorfosis de su propia persona. Las evoluciones de su polimórfica identidad sexual son narradas en esta autobiografía visual. Cahun deseaba ser parte de un tercer género indefinido, mezcla de lesbianismo, bisexualidad y androgínia; de ahí que haya sido reivindicada por los defensores de la indefinición de géneros.

El ideal de androgínia (como la preciosidad de la circunferencia o el ideal de justicia), que no tiene nada que ver con los ángeles; es resultado de llevar al límite, desde una lógica particular, determinadas prácticas de configuraciones de género. Las ambigüedades parten del pelo muy corto y la inexistencia de desnudos, lo que complica su identificación sexual. No plantea diferencias anatómicas entre sexos, aunque el centro de interés siempre recae en su rostro y mirada. Lo demás es accesorio, a su propia presencia se le adhieren contenidos tanto de uno como de otro género. Al igual que el personaje de Zelig, una metamorfosis continua, “actuar-me es mi rol preferido” dijo ella. Su mascara no cubre el rostro, un rostro anónimo, por lo que los atributos con los que se viste no hacen más que contradecirlo generando tensiones en el interior de la imagen. Pero, como dice Diana Saldaña, “su cara se mantiene imperturbable: por mucho disfraz y maquillaje que cubran su cuerpo, su gesto, independiente, no entra nunca en el juego de la representación de los tipos sociales”, se atiene más a fantasías privadas. Una búsqueda de la neutralidad plena que ratifica Cahun en uno de sus escritos: “Cuando no tenga más que una carta en la mano, un latido del corazón que sentir, pero la perfección, por supuesto ganaré la partida.” Negando la existencia individual más allá de las apariencias, los avatares.

Carlos Trigueros

Triple Claude Cahun by TMori
tmori@ono.com

Mudando presencias

por tmori @ 06/11/06 - 01:11:55

La Mascarada continúa, ahora exclusivamente en el centro de arte contemporáneo DA2. De hecho parte de algunas exposiciones que estaban en la ciudad se han trasladado a este recinto, como la del histórico Meatyard, primicia en España.

A la entrada de esta macro exposición en el DA2 nos encontramos con un monitor donde se emite continuamente una de las claves del monográfico sobre la máscara, la película Zelig de Woody Allen. En ella se presenta la historia de Leonard Zelig, interpretado por Allen. Un camaleón humano que supuestamente vivió en la mitad del siglo XX y que adoptaba la apariencia física de cualquiera que estuviese a su lado para sentirse integrado. Con tratamiento de documental histórico la reconstrucción de su biografía se realiza a través de imágenes de archivo insertando a los personajes en estas imágenes. De este modo lo podemos ver junto a Duke Ellington, Babe Ruth o Eugene O’Neill, hasta en un mitin de Hitler, y para dar credibilidad se aportan testimonios de intelectuales como Susan Sontag, Bruno Bettelheim o Saul Bellow.

El archivo de imágenes, hasta hace poco, era una fuente de investigación, no entraba en la cabeza de nadie manipular el material. En Zelig, como menciona Omar Calabrese, Allen crea un film camaleónico. Al igual que el personaje, la película se apropia de archivos fílmicos y falsifica pruebas. El archivo se adapta al relato, al igual que el poder lo ha venido haciendo para validar sus actos frente a la Historia. De hecho la tradición de manipular imágenes de archivo cuenta con extensos antecedentes de falsificaciones política que utilizaban el cortar y pegar, la sobreimpresión y la truca cinematográfica. Las restauraciones de imágenes antiguas ocultan su contexto y finalidad para significar lo que el enmascarador necesita.

Zelig relata una mutación de identidad sin fin, sin utopía, tanto del personaje como del propio medio fílmico. Sólo el deseo y necesidad inconsciente de ser admitido es lo que mueve su vida, una permanente huida de sí es lo que definitivamente confiere su forma de ser. Aunque la ciencia le persiga como rareza a estudiar, y su reconocimiento provenga de la paradoja de no ser reconocido. Así mismo presenta la contradicción del comportamiento social, como una máscara que esconde la integridad individual para asumir roles ajenos buscando la aceptación. Sujetos y grupos sociales camaleónicos que se transforman de acuerdo las circunstancias para presentar una imagen “políticamente correcta”.

Carlos Trigueros

Zeilig by TMori
tmori@ono.com

Los famosos también lloran

por tmori @ 03/11/06 - 18:03:09

Finalizado el octubre de Explorafoto 2006 en el centro de arte contemporáneo DA2 podemos continuar visitando diferentes mascaradas hasta enero. La famosa artista inglesa Sam Taylor-Wood presenta una hiperbólica versión de la máscara: fotografías de actores famosos llorando. No entramos en por qué no hay actrices, quizás por la frase: “los hombres duros nunca lloran”, y los retratados en más de un momento han sido hombres duros. La fantasía erótica, según Ovidio, es que estos actores se enamoran, tienen éxito y dinero, pero también lloran. El fundamento de su personalidad pública consiste en reír y llorar. Lloran en los cumpleaños, en los recitales, en los partos y en las bodas. Pero no es lo mismo ver llorar a Gabriel Byrne que a Manuel Gil. Aunque es curioso que cuando Sam Taylor-Wood les pide llorar de verdad ante una cámara la mayoría de estos actores se tapa la cara.

¿Qué es lo que necesitan ellos, que han representado los mayores dolores, para llorar? Podríamos responder con una cita de Cioran: “El límite de cada dolor es un dolor aún mayor”. Aunque Ovidio aconseja que en una conquista amorosa “también son útiles las lágrimas: con lágrimas conmoverás al diamante; procura, si puedes que ella te vea las mejillas húmedas”. ¿Qué hay de verdad en tantos llantos? Sus dramas verdaderos son una incógnita y provocan la curiosidad y el morbo. Esa es la baza que ha ganado Sam Taylor-Wood, conseguir intrigar con sus imágenes recurriendo a personajes que todos conocemos. Como ponía en una tumba de Nueva Inglaterra, según la Wikipedia, "Las lagrimas más tristes que se lloran sobre las tumbas son por las palabras que nunca se dijeron", ¿qué palabras aún no han llegado a decir éstos a los que tanto hemos visto hablar y llorar?

Los famosos parecen bipolares, o los vemos exultantes de alegría o escondiéndose en sus horas dramáticas, nunca hay término medio. Si Sam Taylor-Wood cotillea el llanto del personaje público con su consentimiento, Alison Jackson mira por el otro lado. Sus fotografías son pillados de famosos en momentos íntimos: el príncipe inglés probándose desnudo la corona, Camila enseñando las bragas, Lady Di y Dodi con su mulatito hijo secreto, Marilyn masturbándose, etc. Aunque todos son dobles.

Como supondrán ninguna de estas imágenes está hecha con sus verdaderos protagonistas (si fuese así las habríamos visto antes en la prensa). Lo que Alison propone, y consigue, es un hábil juego de suplantación en el que la clave es el ruido. Cuando vemos una imagen de paparazzi esta parece más verídica cuanto más borrosa sea, aunque realmente no veamos al protagonista. Alison Jackson juega con los desenfoques, los escorzos, las bajas calidades, con el fin de generar mayor verosimilitud simplemente con reconocer signos populares de estos famosos. Nos engañamos en creer que es Camila, Dodi, Marylin o Lady Di, cuando realmente son actores parecidos. A partir de esta exposición uno se pregunta cuántas de esas fotografías pilladas que vemos en las revistas son de realmente quien dicen o es alguien que pasaba por allí y se tira un aire.

Carlos Trigueros

(SamTaylor+Alyson) by TMori
tmori@ono.com

INESTABILIDAD & METAMORFOSIS

por tmori @ 02/11/06 - 09:53:27



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Famosos humildes

por tmori @ 01/11/06 - 13:35:26

Más máscaras, esta vez en la sala Santo Domingo de Salamanca. El fotógrafo que domina a las estrellas, Steven Klein, nos presenta la utópica pareja americana ideal del siglo XXI dentro de una cotidianeidad del ensueño americano, en Case Study # 13.

Si partimos de las palabras del autor de La Gran Mascarada, Jean Francoise Revel "la primera de todas las fuerzas que dirigen el mundo es la mentira". Y esta exposición trata de una gran mentira que porta algunas verdades. La mentira, en esta exposición, es el ideal de vida americana fijado en los años cincuenta y primeros sesenta. Las supuesta verdad es un culebrón de fondo entre Brad Pitt, su anterior mujer y su futura pareja Angelina Jolie en pleno momento de cortejo.

Antes de que Pitt y Jolie fuesen descubiertos juntos por los paparazzi y a la prensa del corazón, ya habían pasado por un oscuro drama doméstico en esta serie fotográfica. Aunque existen muchos estudios de casos número trece (sobre los datos de isótopos y ciclos glaciares, tratando los errores de un escáner, parte de la guía contra la violencia en el trabajo, sobre las oscilaciones armónicas, etc.), en este caso se reconstruye la época dorada de la vida cotidiana en los Estados Unidos hasta que todo se rompió con el asesinato de Kennedy.

Steven Klein domina la historia y el registro fotográfico a la perfección. Parecen imágenes en blanco y negro de los años sesenta, no sólo en el vestuario y decoración sino en las tomas domésticas, en las dramáticas y en las de detalle (donde se ve todo el grano fotográfico).

Una narración que no ha sido bien llevada a sala ya que es imposible seguir una coherencia entre secuencias, excesivo número de elipsis demasiado bruscas. Faltan imágenes intermedias que muestren los deseos ocultos de la serenidad hasta su clímax dramático. La lectura secuencial va de la pareja ideal con los niños jugando al forcejeo entre ellos en la habitación hasta que aparece una pistola, ¿de debajo de la almohada?. En calle20.es/galería podemos encontrar parte de las fotos que reconstruyen este relato fragmentado.

Es, sin duda, la tradición inventada por los medios de comunicación a través de sus narraciones, la autorizada a incrementar en el tiempo determinados modos de ser, hacer y pensar, y de esta forma articular el desarrollo de un pueblo o nación determinados. La vía mediante la cual se fijan aquellos elementos que quedarán asumidos definitivamente es una transmisión vírica de códigos de pensamiento de generación en generación.

Carlos Trigueros

Case-Study_Steven-KleinCaseStudy#13.5CaseStudy#13.6
tmori@ono.com


 
 

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