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  • FRANCOTIRADORES: Judas Arrieta

    manga art z

    Autor: Judas Arrieta

    Comisariado: Carlos Trigueros

    Duración: 1:18:43

    Vídeos desde 2002 a 2008

    Producción: Judas Arrieta

    Proyección vídeo en loop continuo

    Fechas: 3 a 9 de diciembre de 2010

    Lugar: La Tabacalera, sótano 2 [Madrid, Embajadores]

    Organiza: Homelessvideo + elektronova

    Judas Arrieta en Francotiradores

    «¿Se daría cuenta el Doctor Infierno que para acabar con Koji simplemente le bastaba con contratar un francotirador? Esa cabina de cristal es un punto débil demasiado evidente.» (Anonimatus en www.ionlitio.com/mazinger-z-la-leyenda-del-gigante-de-hierro)

    Dejar la ventana abierta es peligroso. Es posible que al francotirador Z, desde una azotea, le ordenen por el walkie talkie «sieso a las dos en punto» y ¡BANG!, una bala al amargo en cuestión, para que aprenda a no meterse con los otakus. ¡¡¡Otakus al poder!!! Sus acciones devolverán la esperanza y coraje al pueblo otaku para vencer a su invasor. Aunque envíen a otro francotirador para eliminarlo, Judas Z disparará primero. De extrovertida personalidad es el ejemplo de una sociedad brutal adaptada a unos tiempos difíciles llenos de necesidades en los que sobreviven aquellas personas que más astucia tienen. En ocasiones puede ser engañado y eso, añadido a su obsesión por Mazinger Z (además de su enferma atracción hacia las chicas hermosas), hará que se vayan complicando sus aventuras videográficas.

    mazinga opening

    2006. Cinepak 320x240, 02:29

    manga art horror

    2002. Mpeg1 352x288, 12:38

    judas z

    2005. Cinepak 320x240, 02:00

    mazinger z 2002

    2002. Cinepak 768x576, 10:30

    xultrgojira

    2004. Cinepak 320x240, 01:30

    cabaret manga

    2008. Wmv7 720x576, 49:36

    JUDAS ARRIETA - videografía

    Artista plástico trabaja en video desde 1999, sus últimas producciones:

    cabaret manga. 2008. Wmv7 720x576, 49:36

    Documental subjetivo sobre la figura mediática de Mazinger Z, sobre su influencia y huella en la cultura. Amalgamando multitud de fuentes, visuales y sonoras, en torno al personaje de animé más famoso de la televisión española Judas consigue darle forma de cabaret o revista de espectáculos. Las ficciones se combinan con interludios de distintos frikis interpretando el himno del personaje y videoclips japoneses adaptados para la ocasión. Un trabajo para su disfrute en directo, con karaoke en japonés incluido, donde el público es animado a recrear los distintos números como otakus Z enfebrecidos. Reflexión lúdica sobre la influencia y daño de los dibujos animados de la pequeña pantalla sobre los niños una vez que estos han crecido. Los recuerdos sublimados a través del tiempo y su transformación en un musical interactivo con mucha coña.

    mazinga opening. 2006. Cinepak 320x240, 02:29

    Videoclip performativo a partir de la secuencia de inicio de la serie animé Mazinger Z. Sobre los dibujos animados se superpone un concierto de Judas con su banda y un go-go con casco sobre un bambi de juguete en perpetuo movimiento. La música en directo se mezcla con la banda sonora original, un himno distorsionado por la acción del directo punk en un jardín.

    judas z. 2005. Cinepak 320x240, 02:00

    Autorretrato del autor en un trasunto de superhéroe amalgamado a Mazinger Z. Hondarribia está a salvo de cualquier amenaza gracias al poder de Judas Z.

    xultrgojira. 2004. Cinepak 320x240, 01:30

    Animación de fotogramas de Gozilla y otros brutos mecánicos representando una danza sintética sobre el desastre apocalíptico producido por las avalancha de información expuesta en los medos de comunicación.

    manga art horror. 2002. Mpeg1 352x288, 12:38

    Video-performance en el espacio de arte contemporáneo El Gallo (Salamanca) en la que el artista lucha, como Mazinger Z, contra brutos mecánicos transmutados en negros bidones de petróleo. La aparición estelar de Enrique Marty sirve para dar una paliza a Judas Z que, con la cara bajo la bota de su agresor aprovecha para cantar su himno…

    mazinger z 2002. 2002. Cinepak 768x576, 10:30

    Diario de Mazinger Z en Hondarribia. De la mano de Judas Arrieta va volando por encima de diferentes elementos arquitectónicos. La figura a merced de la corriente, como una extensión del cuerpo del autor, viaja hacia su destino ignoto. Su figura se destaca majestuosa, recortándose en el cielo, subiendo, subiendo con una mano asida y el ruido del medio como fondo constante.

    JUDAS ARRIETA (Hondarribia 1971)

    Judas Arrieta es un artista interdisciplinar, le gusta usar diferentes medios a la hora de plantear proyectos creativos. En su trabajo lo real y lo imaginado se unen. Judas Arrieta liga, irremediablemente, su vida a su obra y viceversa. Defensor de lo que el ha llamado, en algunos de sus textos «arte lúdico festivo», es difusor de irónica inteligencia capaz de tejer una red en la que te sientes cómodamente atrapado. Su obra se alimenta de realidad y ficción. Come continuamente, como los grandes rumiadores, desde que tiene uso de razón. Rumia y rumia para después vomitar una obra estremecedora en cualquiera de las disciplinas que maneja (pintura, dibujo, impresiones digitales, esculturas, objetos, vídeos, performances, instalaciones...). En todos los casos le sobra ternura, sentimiento, brutalidad, melancolía, precisión, romanticismo, desasosiego... Judas Arrieta es un apasionado. Construye vida y la derrama con enorme generosidad. Es un alma asiática atrapada en un cuerpo occidental. Un francotirador de gran alcance. Un monstruo de tres cabezas.

    mangaartstudio@gmail.com

    www.mastudiobj.com

    www.byjudasarrieta.tk

    www.youtube.com/omangaman

    CARLOS TRIGUEROS

  • VÍDEO DOMÉSTICO, PATRIMONIO CULTURAL

    La tecnología ha conseguido que se rompa la barrera entre espectador / usuario, y productor, porque se están reconvirtiendo en un solo individuo. En la actualidad es capaz de grabar y editar un vídeo cualquiera en su ordenador. Esta condensación de tecnologías en solo aparato ha traído como consecuencia artística la desaparición del autor y del medio (o soporte), todo es digital (foto, vídeo, audio, etc.), lo que objetivamente ahora importa es la imagen. Ya no en sus aparatos sino en lo que dice y cómo lo dice se encuentra su valor, y ahí está lo bueno, que cualquiera puede hacerlo.

    Existe un cambio social en relación con las nuevas tecnologías gracias a la domesticación de las mismas. La llamada democratización de los equipos (de grabación, edición, difusión y proyección audiovisual), por el abaratamiento de la tecnología digital, permite su apertura tanto al mundo doméstico como al del arte: desde documentales de eventos familiares hasta procesos artísticos de todo tipo (conceptuales, land art, body art, performance, etc.) Este abaratamiento doméstico propició que a mediados de los años noventa el vídeo se popularizase como electrodoméstico habitual en los hogares. Aún así, quien conseguía un equipo y realizar una cinta aún quedaba el trabajo (sobre todo en horas) de difusión, copiado a tiempo real con pérdida de calidad (en cada pasada y generación). Sin embargo, hoy se sube el vídeo a una página y en escasos minutos lo pueden ver en Sidney. La capacidad de reproductibilidad
    y movilidad casi instantánea cuestiona tanto la estructura mercantil del sistema audiovisual comercial o artístico.

    En estos momentos esa brecha tecnológica es el acceso doméstico a todas las etapas del proceso audiovisual (creación, edición, difusión y exhibición). El do it yourself dominguero, un bricolaje que se obra sin plan previo ni materias primas sino sobre elementos propios o ya elaborados conviertiéndose en una técnica de trabajo radicalmente opuesta a los procesos de producción industrial. La manufactura se opone a los métodos de investigación y construcción científicos. Que cada uno pueda hacer lo que le da la gana con el vídeo, con el ordenador, etc.

    La baja calidad tecnológica de la obra doméstica permite al espectador acercarse, reconciliarse, e identificarse de modo sensible, con la mirada. Esta humanización ayuda a perder el respeto a la imagen massmediática todopoderosa
    y a la obra de arte. El sentimiento doméstico es el de la posibilidad de explicar el mundo desde la experiencia personal, desde lo inmediato y accesible, sin necesidad de piruetas tecnológicas que distorsionan la imagen que la vacían de contenido. Una mirada alejada de la parafernalia y el trampantojo, un humanismo sin épica, prosaico.

    Por estos motivos existe una gran urgencia en relacionar y documentar las producciones con cine/vídeo doméstico en este país. Es necesario un instrumento documental de consulta para conocedores y profanos del medio desde un punto de vista histórico, incluso arqueológico, de recuperar fragmentos inéditos de la evolución del audiovisual español. La observación de multitud de trabajos y la constatación de la inexistencia de publicaciones que estructuren esta práctica reafirman la necesidad de difundir el gran patrimonio cultural que supone el cine/vídeo de aficionados.

    CARLOS TRIGUEROS

  • BELLEZAS TEMPLADAS

    FotoPres07_6_Soul

    Marta Soul presenta “Wellhome†en Patio de Escuelas, Sala Centro de Fotografía de la Universidad de Salamanca, hasta el 19 de abril un trabajo sobre la mujer inmigrante representando su sueño: un hogar. Veinte fotografías en color de factura impecable sobre chicas extranjeras posando en el interior de una casa a estrenar o recién reformada en España, tan nueva que aún no hay muebles. Exposición perfecta en la que cada imagen se va sumando a la anterior, y se contextualiza con el resto (el título de cada una resulta del nombre de la retratada seguido del país de procedencia). Aunque individualmente son hermosas en conjunto adquieren una mayor rotundidad, ya que es posible presentir sus constantes y variables.

    Las ubicaciones de las mujeres en el espacio son lugares liminares del hogar, delante de una ventana o puerta exterior, de un tragaluz. Fronteras entre el exterior y el interior de la casa por donde accede la claridad pero que no permiten ver lo que hay al otro lado (porque hay demasiada luz fuera). Intencionadamente algo sobreexpuestas para una dar iluminación casi irreal, como de sueño utópico en el que se alojan.

    Vestidas, peinadas y maquilladas a la manera de los años sesenta, de cuando los/las españoles/as éramos emigrantes en Alemania o Suiza (esos estampados con abstracciones coloristas, esos recogidos en el pelo). Como los anuncios de hace cuarenta años, sobre artilugios para el hogar presentados con una mujer impasible pero solícita, Marta Soul sitúa a la mujer posando en el centro de la escena, retratándola de cuerpo entero, hierática en un éxtasis calmado, a modo de bella escultura en un piso por personalizar con los únicos elementos de lujo que puede tener en ese momento inaugural (radiadores y aire acondicionado). Como si fuesen el primer elemento que ocupa la vivienda, a partir del cual se organizan los demás.

    CARLOS TRIGUEROS
    (Publicadeo en el peródico El Adelanto de Salamanca, 28.02.09)

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  • CRISIS = MELANCOLIA, ENSIMISMAMIENTO Y AFECTACION = CHAPAPOTE

    Otro año más la feria de arte contemporáneo art/salamanca marca el nivel de la contemporaneidad plástica de la ciudad dorada. Con un tema como nexo común para todas las galerías: “Los lugares de la memoria†hacía pensar en tumbas comunes abiertas, en Garzón y los intentos de exhumar nuestro pasado más vergonzoso, pero finalmente no es así, la memoria y su lugar hace referencia a la ciudad. De una polémica actual, que daría lugar a un arte activista, se ha pasado al otro lado, a la melancolía, el ensimismamiento y la afectación. “Ese vagar por calles y rúas de Salamancaâ€. Un tema que parece cerrar el ciclo urbano de la feria tras las ediciones dedicadas a â€La noche†en 2007, el año anterior “La mascarada†y en 2005 “La ciudadâ€.

    Esta excusa sirve de coartada para anular todo riesgo en las propuestas de las galerías presentes aunque, paradójicamente, la calidad de lo presentado supera al nivel de pretéritas ediciones. La plástica visual (pintura, dibujo, grabado y fotografía) ha reclamado su sitio, tras demostrar que una feria de arte no es lugar para vender vídeo e instalaciones (aunque el premio de la feria haya sido un chapapote entre escultura e instalación). Se ha regresado a las declamaciones de espíritu romántico y existencial del artista arropando una crisis que obliga a sacar sus mejores galas. No es momento de tontería vacua. Eso sí, existe una evolución, ya no es la lucha con el pincel sino con los procesos digitales lo que impregna la producción actual. Las distancias entre gremios se han acortado, ya no podemos hablar de pintores, fotógrafos o escultores, se han convertido en artesanos de la imagen binaria. Pero la gracia de la obra sigue residiendo en su capacidad para seducir y producir en el espectador una experiencia sensible duradera.

    En comparación con las anteriores ferias no se ha visto publicidad ni difusión en la prensa especializada. De este modo ¿cómo se va a dar credibilidad a la feria si el gremio coleccionista no sabe que se celebra? ¿Acaso es una feria exclusivamente para el público salmantino y algún turista despistado? Tras la debacle que promete ser la feria ARCO del año que viene es buen momento para que ésta se afirme en el calendario como cita ineludible en el mundo artístico nacional a partir de su marchamo de calidad, sinceridad y buen hacer del espíritu mesetero. Es necesario el compromiso de las fuerzas públicas y probadas de esta comunidad autónoma para que su consolidación sea posible. Por eso es inevitable preguntarse ante la crisis, ¿qué deparará el futuro? ¿Y el año que viene?.

    CARLOS TRIGUEROS

    Publicado en el periódico EL ADELANTO de Salamanca, 07.12.2008

  • AMASADOS POP

    «El secreto del éxito de esta música está en que la gente adora la nostalgia en el pop y el mashup les proporciona abundantes dosis de nostalgia con un envoltorio contemporáneo.» (Henry Collins)

    Exposición en la galería Benito Esteban (Salamanca), desde el 9 de octubre al 16 de noviembre 2008, de retratos de personajes pop combinados (Bowie con Kurt Cobain, Robert Smith con Kylie Minogue, etc.)

    Amasados, Mash-Up, Botleg o Bastardpop son distintas denominaciones de lo mismo: un movimiento musical que mezcla temas distintos pareciendo que siempre ha sido uno. Dos canciones diferentes que tienen características similares y cuya mezcla recuerda a ambas. Esta exposición consiste en la visualización gráfica tanto de sus mitos como de sus acepciones culturales resultantes.

    La cultura actual está fundada en la mitología pop. Más allá de las estrellas cinematográficas y de la pasarela se encuentran los protagonistas de la música del momento, crean tendencia y, aún hoy en día, tribus urbanas. El caos referencial produce monstruos (amalgamas de seres que llevan fundamentando la cultura desde las mitologías de la antiguedad) los actuales son mezcolanzas que cada uno tiene en la cabeza a partir de gustos contradictorios inoculados por los medios de comunicación. Espíritus del tiempo presente donde no existe un icono sino la mezcla de muchos. Una mitología cuyos heroes vivos simbolizan los ideales (y miserias) de la sociedad del hiperconsumo.

    CARLOS TRIGUEROS

    Sgto Mash-up_150x150cm

    WHO IS WHO
    Cartela_WhoIsWho_Sgto Mash-up

    AMASADOS POP
    MashUp_CHAPA_7,5mm_DamaJackMashUp_CHAPA_7,5mm_KurtMichMashUp_CHAPA_3\'5mm_CourtneyZappaMashUp_CHAPA_2mm_MobyStipes

    Más en proyecto hombre

    O "TMori vuelve a la pinturita"

  • ENTREVISTA CON DAVID AJA

    La sensación actual del cómic americano ha aparecido de puntillas sorprendiendo a todos. Se llama David Aja, es de Valladolid, donde actualmente vive. Tras haber estudiado Bellas Artes en Salamanca y haber recorrido Barcelona y Madrid como ilustrador, hace dos años volvió a Valladolid cuando comenzó a colaborar con Marvel (editorial estadounidense de Spiderman, Daredevil, Lobezno, Capitán América, Patrulla X, etc.). Ya ha ganado un premio Eagle como artista revelación (los más importantes premios ingleses del cómic) y está nominado para los oscars del cómic americano, los premios Eisner, por su magnífico trabajo en la serie Puño de Hierro, publicada en abril en España.

    Nos encontramos en Ãvila, en el bar Avenida de la Juventud frente a las instalaciones de la Residencia Arturo Duperier donde David y el ilustrador de El País, el leonés Luis F. Sanz, están impartiendo un curso de iniciación al cómic, dibujo informático, de la Junta de Castilla y León para chavales/as de 14 a 17 años desde el 3 al 13 de este mes. Del 14 al 24 habrá otro Curso de Guión de Cómic con los escritores Óscar Camarero y David Carbajal. Durante la conversación (de cinco horas) también nos acompaña la ilustradora peñarandina Ana Macías [Vilches].

    >¿Cómo comenzó tu peregrinaje?
    Nada más terminar la facultad me fui a Barcelona con la carpeta debajo del brazo a patear agencias y hacer entrevistas. Encargos para libros, publicidad y a media jornada con Marcel.lí Antunez, performer de las últimas tecnologías. Colaboraba con él en dibujos y collages surrealistas para pantallas con los que interactuaba en sus actuaciones. Un trabajo divertido para una magnífica persona.
    A los dos años me ofrecieron ilustrar para El País y me trasladé a Madrid. Momento en el que trabajé para revistas como Ragazza, Rolling Stones, Emprendedores, etc. Y ahora para Marvel. Así que me trasladé a Valladolid, donde me he hipotecado pero donde acabo de tener un niño, «el pequeño Víctor».

    >¿Acceder al mercado americano no habrá sido fácil?
    Tuve suerte, coincidí con la gente adecuada, me ofrecieron para probar dibujar un número fuera de la serie regular de Lobezno guionizado por David Lapham (sensacional) y pasé la prueba. Tras éste vino la oferta de redefinir a Puño de Hierro, un personaje de los años setenta que la editorial quería recuperar, junto a Brubaker y Matt Fraction Y ya van dieciséis números.

    >¿Cómo es tu relación con los americanos?
    Mi relación con Marvel y los guionistas (Brubaker y Matt Fraction) es a través de e-mail, trabajo desde Valladolid. Cada número sale al mes y un mes me dan para dibujarlo. En Puño de Hierro eran veintidós páginas de las cuales tres salían como flashbacks que delegué en otros dibujantes, cómo el legendario Sal Buscema. Cómo los tiempos que dan son muy limitados, y al principio no daba abasto, pedí colaboración de Raúl Allen con los fondos (me hizo una máquina para Randall impresionante, en plan steampunk).
    Está muy bien lo del ritmo mensual durante dos años, aprendes trucos, y quemas millas si tienes la motivación de no repetirte. También llega un momento que esa periodicidad mensual, que te exige trabajar más de doce horas diarias sin fines de semana te mina. Te obliga a buscar constantemente recursos para agilizar el trabajo, como decía Alex Toth que habia que dedicarse más tiempo a pensar cómo se puede trabajar menos que en hacerlo. O cómo Wally Wood que tenía escrito en la pared de su estudio: no dibujes lo que puedas copiar, lo que puedas calcar no lo copies, no calques lo que puedas cortar y pegar, o algo así.

    >¿Qué es para ti la ilustración?
    Para mí la ilustración es un trabajo del que vivir y las artistadas que las hagan otros. Es necesario desmitificar el trabajo del ilustrador, o dibujante de cómics, somos un obrero más.

    >¿Cómic o ilustración?
    Hace poco alguien decía que el cómic era otro tipo de ilustración. Yo no estoy de acuerdo. Poner etiquetas y limitar es absurdo. El texto es una cosa muy importante para el dibujo, por eso las onomatopeyas las hago yo, además de los bocadillos. Me rotulo yo los cómics, aunque venga después un rotulista y lo rehaga. Cada imagen de un cómic es narrativa, según sitúes el rótulo en un lugar u otro se lee de distinta manera.

    >¿Te costó mucho encontrar un estilo?
    El estilo lo ven los demás, yo creo que estoy entre el realismo y la línea clara, siempre experimentando de un lado a otro. Pero no hay que olvidar que soy licenciado en diseño gráfico, y en algo tiene que influir. Claridad contra intensidad, está muy bien ser intenso pero estamos hablando de cómic y se ha de ser claro.

    >Actualmente eres uno de los ilustradores de referencia, ¿a qué crees que puede deberse?
    ¿Desde cuando soy uno de los ilustradores de referencia? ¿Quién me conoce? Salgo en internet como dibujante de cómic para el mercado americano con unas tiradas bestiales, más de 50.000 ejemplares por número, y con personajes emblemáticos como Lobezno o Puño de Hierro. Estoy en Marvel, por lo que en las páginas españolas en las que salgo son de los frikis que hablan de cómic americano. Bueno frikis, que también me considero uno de ellos. Por eso no creo que sea referencia de otros ilustradores.

    >Háblanos sobre tu gran éxito, la actualización del personaje Puño de Hierro.
    Los primeros números de Puño de Hierro son de Gil Kane (el creador del personaje junto a Roy Thomas), Larry Hama y la actualización me ha tocado a mí. El personaje se creó en lo años setenta con la moda del Kung Fu, ahora le hemos añadido que el título y poder de Puño de Hierro sea un legado. Desde Gengis Khan han existido, a lo largo de la historia, distintos Puños de Hierro, esa es la razón de los flashbacks que rematan cada número y justifica que el título actual sea “El inmortal Puño de Hierro†. He tenido el placer de crear nuevos personajes, como Orson Randall (el anterior Puño de Hierro que va con dos pistolas disparando el Chi y es un adicto al opio), que después grandes dibujantes han reinterpretado. También he metido cosas como una araña gigante robot con cuchillas en las patas por los tejados de Manhattan. Esta serie ha resultado ser una locura ideada por Matt Fraction y estructurada por Ed Brubaker, uno de los guionistas más aclamados, donde pasan muchas cosas.

    >¿Y estáis nominados para los premios más importantes del cómic en Estados Unidos, los Eisner?
    Estamos flipados, es a la mejor serie nueva. El premio sería para todo el equipo creativo donde estoy yo. Se falla el veinte de julio.

    >Suerte, ¿pero el año pasado te premiaron con el Eagle a dibujante novel, fuiste a recogerlo?
    Me enteré de que había ganado la semana siguiente a la ceremonia, por un friki que me escribió por internet. Después se pusieron en contacto conmigo, me dijeron que me enviaban la estatuilla pero se ha debido perder en el viaje o está todavía en Bristol. Estábamos nominados en muchas categorías.

    >Para cerrar, ¿nos podrías hablar de tus próximos proyectos?
    Ahora estoy dando un taller con Luís F. Sanz sobre cómic para chavales. Lo que voy a ilustrar para Marvel de momento es secreto, pero he terminado el último número de Puño de Hierro, un especial con el que el equipo se despide de esta serie periódica. Con este han sido dos arcos argumentales y el especial, 16 números. Y estoy con diversas portadas, como la de Iron Man y la de Daredevil. Igual hay algo nuevo con Lapham y me gustaría seguir trabajando con Brubaker y Fraction en series limitadas sin continuidad.

    CARLOS TRIGUEROS

  • ÚLTIMOS DÃAS DE CATARSIS

    Últimos días para disfrutar de una de las más bestiales exposiciones que ha programado el DA2. Con el gráfico título de “Irrespektiv†el sudafricano Kendell Geers compila sus trabajos de los últimos diez años sobre sexo, violencia y miedo para bombardear con ellos el Centro de Arte.

    Un tratamiento nada contemplativo sobre estos tres conceptos cargado de iconos reconocibles y lecciones (u homenajes) de historia del arte. Es posible disfrutar cruelmente desde el dodecaedro de Leonardo Da Vinci transformado en valla de contención, hasta el “objeto encontrado†de Duchamp como ladrillo que atraviesa una urna de cristal, pasando por una cruz de bolsas de cadáveres, geometrías con porras de policía o una estrella invertida de cinco puntas (símbolo del diablo) realizada con sirenas de coche de policía. Y no nos podemos olvidar de una sala dedicada a los pecados capitales escritos con luz negra, además de sus stencils (grafitis con plantilla) con temática pornográfica y un coche ardiendo en directo...

    No apta para menores, esta exposición reúne lo socialmente considerado pecados del mundo actual. Sexo y violencia condensan la existencia, enardeciendo con el miedo la temática romántica en torno al amor y la muerte. El arte pasa de ser contemplativo a exorcizador de nuestros pecados. Esta es una de las pocas exhibiciones de arte contemporáneo que realmente posee una función catártica, muestra los horrores para expulsarlos. La purificación definitiva para estos tiempos de crisis, de cambio. Una visita a la cámara de los horrores, al “fuck hell†que anuncia la entrada, similar a la que se hace al museo de la inquisición a diferencia de que la muestra de Kendell Geers trata del hoy en día, y estamos demasiado cerca.

    CARLOS TRIGUEROS

    Publicado en el periódico EL ADELANTO de Salamanca, 22.08.2008

  • AGUADAS DEL DESIERTO

    La bolsa de calor sub-sahariano se ha instalado en la sala de exposiciones de la Casa de las Conchas hasta el 28 de septiembre. Como viene siendo habitual, desde hace cuatro años, el comisario de arte contemporáneo Juan Ramón Barbancho nos presenta en este espacio visiones alternativas de la actualidad artística. En esta ocasión es el dúo Anavia (Mari Ãngeles Martínes y Daniel Quiles) que, con el título de Ethos, nos muestran sus miradas del desierto.

    A modo de ensoñaciones, en las que se puede percibir la densidad del calor (como las que hemos sufrido en nuestros cuerpos las semanas pasadas), estos paisajes de la cotidianidad nómada en el desierto son presentados como manchas. El espacio de la imagen está quemado, tan quemado que en lugar de ser blanco es de un magenta, azul o verde claro, como una leve veladura de color que atrapa la imagen convirtiéndola casi en monocroma. Las formas, nubladas por la calima, asemejan pinceladas diluidas de un acuarelista que sólo destaca lo importante. Estas fotografías consiguen que su soporte sea olvidado recordando grandes aguadas con distintos matices en los que se reconocen haimas, burros y niños beduinos. Acuarelas costumbristas que retratan otras geografías sobre otro soporte pero que continúan siendo pintura. Como ellos mismos comentan, «como las sombras de las dunas, pincelan el desierto…». Al fin y al cabo lo que importa es la imagen, con la plusvalía de que éstas cautivan.

    CARLOS TRIGUEROS

  • Muchachada Nui 02 - Mundo viejuno - Analógico vs. Digital

  • Carátulas del rock animado

    Entresacado en:
    http://forfy.blogspot.com/2008/05/top-5-de-las-5-portadascartulasposters.html

  • Únicamente gente buena

    ¿Por qué el arte ha de ser tan barroco? ¿Por qué siempre tiene algo que ocultar? ¿Por qué necesariamente tiene que adscribirse a teorías oscuras o ininteligibles? Quizás sea el modo de disimular incompetencias e intereses diversos. No se ha de olvidar, como decía Chema Alonso, que el barroco concluyó en su máximo paroxismo con una revolución, la francesa. Y es que el derroche a expensas del erario público con engañifas de charlatanes tiene un límite, que se está comenzando a vislumbrar.

    En este complejo país donde unos pocos se atreven a dictar el gusto porque sí, justificando cualquier barbaridad, lo más sencillo (que no simple) es una bofetada. De ahí que las propuestas francas, llanas y positivas sean rechazadas por la crítica, que necesita confusión, rebuscamiento, trampantojos y superficialidades varias. Fuera de ahí no son capaces de juzgar lo que no sigue los códigos oficiales.

    Félix Curto en su última exposición se ha salido del ruedo del enredo del arte desmarcándose con la sencillez y paz de los menonitas americanos. Con el título “Heart of Gold†(corazón de oro) exhibe sus últimas piezas fotográficas en La Fábrica Galería, Madrid, integrada en el festival “PhotoEspaña2008â€. Pocas imágenes pero contundentes, composiciones impecables que consiguen cautivar y expresar una magia casi mística en las miradas de las personas retratadas. Profundizando en una comunidad que vive al margen de la sociedad, «son gente buena», logra reflejar esperanza, respeto y colaboración desinteresada. Una solidaria colectividad precapitalista, la cara limpia del underground sin considerarse alternativa a nada, que pasa del mundo enfebrecido (y el mundo sigue sin ellos). Su humanidad transparente consigue situarse visualmente en un tiempo suspendido, un pasado que perdura con una simplicidad aparente y que va más allá de su apariencia de cultura en decadencia en favor de situaciones reservadas pero afectivas. Valores deficitarios en la sociedad actual pendiente de los malos rollos que ofrece la televisión y demás medios de masas. Con calma y vitalidad Félix ofrece un modelo de franqueza y buen hacer que está muy por encima de las vacuas confusiones pomposas del arte actual.

    CARLOS TRIGUEROS

  • BENEITEZ AFTERPOP

    pared b

    © José María Beneitez

    La pintura aún puede revelar inquietudes, no “todo está hecho†(como dicen los derrotistas), y un claro ejemplo es la exposición de José María Beneitez, “La risa de Diosâ€, en la galería Benito Esteban (Salamanca) hasta el 21 de junio. ¡Al fin la anhelada exposición de Beneitez! Un grande y respetado artista de la ciudad que, desde la intimidad, hace frente a las vanguardias internacionales con con nivel y discrección. Su conocimiento del arte y, sobre todo, de la pintura es indudable. No sólo de técnicas (el refugio de los artesanos) sino de la más rabiosa actualidad. Y sí, rabiosa, porque con espíritu independiente y mucha sorna, hace frente a la imagen, la materia y los lastres de un arte amanerado en exceso.

    La estructura de la exposición se basa en cuestiones del arte que son desarrolladas a través de un demente zapping de cuadros (una invertebrada red invisible de desparpajo y surrealismo). Beneitez experimenta, mediante sacudidas, con la percepción inmediata de la actualidad poética desde una recuperación íntima y libre (libertina) de la cara marginada del arte. Un entorno que Beneitez domina y donde puede profundizar en una trivial, sobria y a la vez, evocadora especulación acerca de pistas comunes entre la gráfica sucia, la cita subjetiva manuscrita y el trazo espontáneo, radiografiando el lado independiente. Distintas idas de olla que se unen para percibir, pensar y divertirse. Una reflexión activa abriendo su cartografía conceptual al ruido, donde los aparentes errores y suciedades son códigos de lectura, como interferencias pictóricas, dando pauta y pausas al problema del arte hoy mientras lo punza. Beneitez actualiza la premisa punk del “Do it yourself†(hazlo tu mismo) como conexión contaminada por particularidades, sin sofisticación, sin pretensiones pero con una energía renovadora. (…que bien le valdría una individual en el DA2.)

    CARLOS TRIGUEROS

    Publicado en el periódico EL ADELANTO de Salamanca, 09.06.2008

  • ¿Sorolla era un pederasta?

    Pocas veces saltan los artistas a la primera plana de los periódicos, habitualmente para darles premios, pero en esta ocasión es para acusar a uno de pornografía infantil. Y no es un caso de los habituales, ni tiene zulos, ni trafica por internet material prohibido, etc. En esta ocasión es el excepcional fotógrafo Bill Henson, y el caso son fotografías de adolescentes desnudos exhibidas en su galería de Sydney (Australia). Hecho que sorprende, ya que a lo largo de la historia los púberes han sido un tema para la creación. Por ejemplo, la estatua del amor de Praxíteles, la escultura de David de Donatello donde se muestra el cuerpo desnudo y provocativo de un adolescente de ambigua belleza en actitud lacónica. En el caso español, Sorolla, esos niños desnudos, mojaditos y revolcados por las arenas de las playas levantinas en imágenes bucólicas… Acaso, ¿Sorolla era un pederasta?

    Multitud de representaciones de Jesucristo, San Juan (adolescentes) y niños jesuses en la historia del arte a los que se les ocultó con pintura o amputaron sus partes, en aras de la corrección, sean ejemplos de esa censura indiscriminada que salta por encima de la belleza y aplica ideas innaturales al arte. Actualmente existe una nueva inquisición de las buenas maneras y lo políticamente correcto, que, como en la antigua, basa sus juicios en la superstición y la ignorancia. En este caso se hace evidente que no es la imagen, sino quien la mira, quien es realmente el pervertido. Ante unas imágenes de extremada belleza de lo pueril, con un toque estéticamente sórdido de lo virginal (a lo David Lynch) sólo pueden pensar en sexo los que realmente tienen trastornos sexuales (depravados o reprimidos) que no saben ver más allá que el estereotipo del escándalo insensible.

    La noticia: http://www.elpais.com/videos
    Web de Bill Henson: http://billhenson.net.au/
    Web de la galería: http://www.roslynoxley9.com.au/news/henson-statement.html
    Algunas de las fotos: http://www.pavementmagazine.com/billhenson.html

    CARLOS TRIGUEROS
    Técnico de exposiciones que coordinó el montaje de la muestra de Bill Henson en la Universidad de Salamanca en 2003.

  • Lo que aquí (se) importa es la imagen

    «Pocos hombres se hallan dotados de la facultad de ver; y menos aún son los que poseen el poder de expresarlo. Ahora, mientras los demás duermen, éste está inclinado sobre su mesa, lanzando sobre una hoja de papel la misma mirada que dirigía hace un momento sobre las cosas, esgrimiendo su lápiz, su pluma, su pincel, haciendo saltar el agua del vaso hasta el techo, enjugando la pluma en su camisa, apremiado, violento, activo, como si temiera que las imágenes se le escaparan, pendenciero aunque solo, y atropellándose a sí mismo. Y las cosas renacen sobre el papel, naturales, y más que naturales, bellas, y más que bellas, singulares y dotadas de una vida entusiasta como el alma del autor. La fantasmagoría ha sido extraída de la naturaleza. Todos los materiales amontonados en la memoria se clasifican, se ordenan, se armonizan y sufren esa idealización forzada que resulta de una percepción infantil, es decir, de una percepción aguda, ¡mágica a fuerza de ingenuidad!.» (Charles Baudelaire)

    Ante la palabra “ilustración†automáticamente se piensa en “dibujitosâ€, en grabados o en cuadros figurativos. Pero la ilustración resulta ser una medio visual complejo en el que confluyen factores de muy distinta índole que, al fin y al cabo, son una fuente más de placer visual en esta sociedad iconográficamente saturada. Al menos suele ser la más fresca de las fuentes, pues la innovación en la ilustración es constante debido a lo económica que resulta (gracias a la escasa necesidad de maquinaria de producción a su alrededor). Con un folio y lápiz, o en su defecto con el ordenador, es posible realizar los trabajos más complejos, o los más espectaculares, innovadores, etc. pudiéndose contemplar en papel (como virus entre los relatos, artículos, noticias o panfletos urbanos), en cualquier objeto de consumo o mediante internet (donde se puede encontrar multitud de muestras por estilos, autores o cronologías). Y es que no sólo palabras pintan los ilustradores, sino conceptos que coinciden con el período estético en el que se realizan. Como signos del momento, tanto que, en muchos casos, al pasar los años quedan trasnochados.

    La ilustración es una representación más del presente, otro reflejo distorsionado que quiere contar, iluminar, explicar, cuestionar algo. Un arte apenas apreciado y menos reconocido más allá del “getho†informe de interesados, como son los mismos ilustradores, publicistas, escritores, editores, expertos e inquietos aficionados. Similar a la poesía, que solo le interesa a los poetas, aunque, a diferencia de ésta, los experimentos gráficos circulan por la iconosfera aceptándose popularmente sin que nadie necesite hacer cábalas sobre su significado o dimensión artística (humildad que si necesita urgentemente el arte actual). Una buena ilustración dialoga con naturalidad, así es como engancha, y no como si intentara desplegar una trampa intelectual (eso son cuestiones de las otras artes). La afirmación que Tom Wolfe en “La palabra pintada†hacía hace treinta años: «Hoy día, sin una teoría que me acompañe, no puedo ver un cuadro» aún sigue siendo válida en el arte contemporáneo, sin embargo su hermana pobre, la ilustración, utiliza, cuando quiere (y si no la interesa se olvida), las enseñanzas y errores de su fastuoso hermano como una paleta de recursos con ninguna responsabilidad en su uso (ya que está amparada por la función).

    IMAGINERÃA COLECTIVA

    Palabra e ilustración son caminos similares aunque no necesariamente contingentes. El uso del lenguaje gráfico no tiene más razón que su conciliación al propósito de las palabras. El ilustrador no es capaz de crear a partir de la nada, sea cual sea su objetivo, su labor consiste en transformar y filtrar algo que ya existe desde su propia expresión plástica. Ante la palabra se convierte en un mediador responsable de la experiencia que el lector obtendrá del concepto de partida. Cuando tiene que contar algo, traduce mensajes a imágenes trabajando desde la doble circunstancia de autor e intérprete, teniendo en cuenta, en un pacto entre el ilustrador y el lector-espectador, que su visión totalmente subjetiva puede condicionar la opinión de éste pero que, ante todo (y este es el pacto entre el ilustrador y el escritor), enriquece con nuevos matices las ideas referenciales. Este juego de pactos permite al ilustrador ser consecuente con lo que ilustra, cómo y para quién.

    La construcción de subjetividades, a través de la experimentación gráfica, permite cultivar simbólicamente la mirada del lector-espectador en un diálogo tácito con el autor (con la imagen como intermediario). Lector-espectador que deposita su visión, pensamiento y experiencia de la realidad a la hora de entrar en la conversación. Responsabilidad añadida al ilustrador, además de dibujar, es la de ser consciente de que sus ideas pueden afectar a la formación visual de sus conciudadanos, más que la televisión o el cine, ya que al lector-espectador potencial se le iluminará la imaginación sin necesitar saber que lo que ve es una ilustración. Por lo que el ilustrador está obligado a prever de qué manera las variaciones que vaya produciendo pueden modificar las impresiones del público al que se dirige, sin pasarse de original o gratuito. En diferentes momentos del proceso la observa desde la distancia (como si no fuera suya), consciente de la presencia de un destinatario potencial que condiciona su trabajo, por lo que cada decisión pasa por una criba autorreglada. Él es, definitivamente, el primer espectador de su ilustración.

    La ilustración acaba convirtiéndose en otra realidad estable con la apariencia de no haber sido creada por un ser concreto, de estar completa y haber sido así siempre. Esta realidad paralela, no sólo a la palabra, consigue que una gran cantidad de información se condense en una imagen (capacidad superior a la que puede tener una foto —salvo excepciones—, la pintura actual, el cine o la televisión). Finalmente la ilustración se integra en la biografía particular del lector-espectador distinguiendo un momento determinado del pensamiento íntimo. Imagen que consigue introducirse en las experiencias más recónditas, ya que, cuando gusta mucho, es recortada y guardada (véanse las carpetas de estudiantes). Incluso muchas ilustraciones, ajenas a su voluntad, sintetizan identidades particulares (como el reciclaje en graciosos iconos para representar nicknames) redimensionando sus valores. Ese movimiento dúctil y continuo de aparecer en cualquier formato y soporte (libros, revistas, cómics, cuadernos, camisetas, piel, pegatinas, carteles, mupis, grafitis, discos, etc.), de encajar en la sociedad de consumo y de apropiación íntima por parte de los que se sienten afectados consigue focalizar el imaginario colectivo sobre una ilusión en particular que refleja determinada ilustración. Hasta el punto de que una sociedad sin imaginería propia no sería capaz de producir identidad ni ideales sociales propios. Y si no, ¿quién imagina una Alicia de Lewis Carrol distinta a la que proponía su ilustrador originario John Tenniel? (o la versión reciclada de Disney), o ¿quién imagina un Quijote distinto del de Doré? (también reciclado por la animación española en los años ochenta). Y saliendo del libro, ¿quién se imagina 1992 sin el Cobi, o el patético Curro?, ¿el 82 sin Naranjito?, ¿la política sin su caricaturas?, ¿Hitchkock sin su perfil trazado? ¿o el punk sin Peter Pank?.

    CONTAR (GARABATEAR)

    La representación de la idea, más que de la realidad, es una práctica de interpretación personal que permite trasladar el pensamiento a imagen. Los estímulos están siempre ahí con infinitos potenciales, las posibilidades de composición en la cabeza del ilustrador son múltiples a partir del momento en el que se plantea contar (garabatear) algo. El ilustrador dibuja a partir de ese pinchazo en un proceso personal de indagación, como detective en un universo icónico, hasta que consigue dar con la imagen adecuada. En ocasiones esa idea gráfica llega remolcando una realidad propia, en otras es la realidad la que se impone, obligando al ilustrador a fijarla. El estilo gráfico que finalmente utiliza está en función del para qué, o del cómo se va a usar la ilustración, aún dejándose llevar por el instinto y sus recursos personales (refinados durante años y años de interminable aprendizaje, obediencia y disciplina). La palabra termina siendo otra realidad, gráfica, por el camino quedan el referente y el estímulo originario que han suministrado el concepto.

    Cada garabato realizado con una función conlleva distintas dificultades para llegar a ser ilustración. Ya no se puede pensar en el artesano con el sacrificio sufrido y pulcro de un iluminador medieval (alumbrado por una vela y que va perdiendo la vista con cada imagen), porque el propósito de su obra está más allá de las dificultades manuales. Para esto requiere de diversos conocimientos que resuelvan ese esbozo, además de múltiples herramientas con las que expresarse. Desde la aplicación de técnicas analógicas (lápices, bolis bic, rotus, acuarelas, temperas, acrílicos, óleos, collages, etc.) hasta la digital, o la digital del digital. O sea, construcción digital del primer boceto, dibujado posteriormente a mano para ser escaneado, retocado y adaptado antes de su impresión final. Técnicas, «cada maestrillo tiene su librillo», que dotan a la imagen de personalidad. Pero el ordenador no lo hace todo, ni solo, el ilustrador suele realizar parte del trabajo con medios electrónicos (tanto escaneando dibujos, fotos o texturas como combinándolas, entintando, coloreando, rotulando o dibujando en la pantalla con la tableta gráfica), aunque que la versión definitiva resulte ser digital, optimizándola para su impresión en el soporte específico. Esta nueva técnica de ilustrar, además de facilitar variadas y diversas posibilidades de creación, permite al autor controlar el proceso en todas sus fases, según cómo lo haya creado y adecuado así se verá; no como antaño que había que fotografiarlas antes de imprimir, con las consiguientes pérdidas de calidades plásticas y definición de las obras. La ilustración definitiva, realizada íntegramente sobre papel, ha desaparecido. Lo que se llamaba «arte final» ahora es un archivo. El peligro de esta digitalización ilustrativa se encuentra en la facilidad viciosa de emular referentes plásticos y técnicas del pasado, así cómo el exceso infográfico, sin investigar en las miles de capacidades que puede ofrecer el uso mixto de analógico y digital. Las nuevas tecnologías están para desarrollarlas, desarrollarse a uno mismo y conseguir, en este caso, traducir la palabra a imagen, que las ideas se materialicen.

    ECLECTICISMOS ILUSTRATIVOS

    El eclecticismo, fortuna del nuevo siglo y «barco sin timón» que antaño escribía Baudelaire, protagoniza “La palabra pintadaâ€. Este aparente caos de propuestas gráficas mostradas permite observar, no sólo las múltiples facetas que puede ofrecernos una idea, sino una infinitud de referentes y prácticas que llevan más allá al verbo, manifestando las pulsiones de cada autor en su estilo particular (aún en las esquizofrenias de algunos). Un gran espectro de plásticas aplicadas a la palabra, que abarcan desde las evocaciones infantiles, hasta los surrealismos oscurantistas, pasando por misceláneas pop, caricaturas, collages y abstracciones indeterminadas haciendo patente que el mismo medio ilustrado ha sido el medio de formación de estos autores. Quizás sorprenda observar cómo cada imagen parece haber sido confeccionada con diferentes técnicas: lápiz, acuarela, collage, gouache, tintas, etc., junto a imágenes semi fotográficas. Pero se puede apreciar que la técnica de la mayoría es digital dificultando su adscripción al tópico clásico de ilustración, aparentemente traicionando la tradición de la práctica e invalidando cualquier tipo de clasificación que habitualmente se hacía a partir de la técnica. Lo que aquí importa es la imagen, por encima del proceso utilizado, valorando la correspondencia entre su resultado y la supuesta idea matriz, así como su adecuación al soporte y dimensiones de impresión / exhibición.

    Concurre, en esta muestra ilustrativa, un propósito no escrito de multiplicidad de expresiones y cualidades para revolucionar la imaginación del lector-espectador al pensar la palabra a través de la imagen a través de un medio accesible. Ya que, sin duda, las palabras, como verbalización de conceptos, se pintan. Más aún, no hay pintura sin ideas. Las ideas se pintan, están en las mismas ilustraciones. Son su razón de ser.

    CARLOS TRIGUEROS
    Investigador cultural

    NOTAS

    • Texto para el catálogo de la exposición "La palabra pintada", editado por la Fundación Libro Infantil y Juvenil Leer León. http://palabrapintada.blogspot.com/2008/05/t-moribjrk-jackson.html
    • Se ha utilizado el masculino como genérico sin incidir en la distinción de género.
    • BAUDELAIRE, CHARLES. “El pintor de la vida moderna†de “El arte románticoâ€. Traducción Nydia Lamarque. 1ª edición, Aguilar. México, 1966.
    • WOLFE, TOM. “La palabra pintadaâ€. Traducción Diego Medina. 4ª edición, Anagrama. Barcelona, 1999.

  • Entrañable Don Ramón

    Monólogo de Ramón Gómez de la Serna rodado en 1928 por Feliciano Vítores. Cortesía de http://www.elaguilaediciones.wordpres...
    Added: July 21, 2007

  • LA FERIA DE LAS VANIDADES

    Lo primero que se te ocurre después de pasar una tarde en ARCO08 es pensar: pero cuanta tontería. En la cola de entrada comienza. ARCO se contagia de la pasarela Cibeles por el modeleo, en este caso del público asistente. Y piensas: ¿qué es lo que pretende conseguir esta gente con esas pintas? ¿Reconocerse como artistas?¿Como modernas?¿Como divinas? Y ¿para qué?.

    Como en las fiestas de la corte de Luis XIV, la feria de ARCO es un baile de máscaras en el que las distintas clases aristocráticas del arte están bien separadas. Miércoles y jueves es la visita profesional, además de las inauguraciones por parte de los reyes y las instituciones políticas. Los príncipes podrían ser las instituciones y coleccionistas, los siervos serían los galeristas que exhiben sus atracciones anuales. Qué cantidad de obra, cuantos artistas y que parecido es todo pero estos superprofesionales se lo curran. No pierden ojo ante un posible comprador. Poseen una extensión en el cerebro que les permite distinguir que público es diletante, cual es cultureta gafapasta y quienes son los verdaderos coleccionistas, los que finalmente compran.

    ARCO, desengáñense, es una feria comercial en el que los propietarios de los carísimos stands lo único que quieren es vender, podrían ser ordenadores, muebles, souvenirs, zapatos o, como es el caso, arte contemporáneo. Hasta ahí la única relación con el arte, su conversión en dinero. Que nadie pretenda visitar esta feria como exposición de los grandes avances, sino de las últimas tendencias. Y es importante el matiz. No se exhiben investigaciones novedosas, sino más de lo mismo de los últimos años, y es que el mercado es muy conservador y compran sobre seguro con lo que se lleva este año (cómo en Cibeles).

    Por allí se pasean las instituciones ofreciendo prevendas al comercio por encima de la investigación. En lugar de molestarse y observar de cerca el lugar de creación, en los talleres de los artistas, se acercan por ARCO para que las galerías les muestren sus propuestas comerciales del año. Convirtiéndose, los museos y centros de arte, en amplificadores de modas en función del mercado, que no de las verdaderas pesquisas que se cuecen a fuego lento en la intimidad del estudio.

    A continuación, dentro de la aristocracia del arte, están los artistas (perdidos en el fango) son parte de la exposición. No ya por sus ridículas performances (donde hacen de monito de feria) sino que están a disposición de ser presentados, nada más, ya que la palabra la pone el galerista. Y por último está el vulgo, seres invisibles que hacen mucho ruido. A partir del viernes, con la visita de los colegios, y el fin de semana, con la visita de las familias y ex-artistas, ARCO pasa de ser un baile de príncipes a picnic en un parque temático. Y el lunes a cerrar ventas apalabradas y recoger hasta el año que viene que proyectarán una nueva versión de la misma película.

    (Publicado en el periódico El Adelanto de Salamanca, 15/02/08, página 54)

  • Impresionante Gavin Byars

    No hay palabras más que la repetición, como en un mantra o una novena.
    Aunque el tema músical sin Tom Waits (y demás vozarronas), más sobrio, que dura más de 25 minutos repitiendo obsesiva y cansinamente Jesus' Blood Never Failed Me Yet…, aún más hipnótico.
    (Encontrado en last.fm)

    agregado por NedNickerson57
    Descripción:

    Jesus' Blood Never Failed Me Yet

    I first heard this song on NPR (National Public Radio) in 1993 when they played an excerpt during a critique of the album which had recently been released at that tim…e. I've had the video on videotape for many years and have only recently found a way to transfer it from an old videotape to YouTube. Hope you like it!

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    Jesus' Blood Never Failed Me Yet is a piece of music composed by Gavin Bryars in 1971. It is based around a recorded loop of an un-named tramp improvising a hymn; eventually rich harmonies are played by a live ensemble of strings and brass, always increasing in density. The recording was originally made for a 1960s documentary by Alan Power which chronicled street life in London. Later when listening to the recordings, Bryars noticed that the clip was very in tune, and that it looped well into 13 bars. The tramp died before being able to hear the completed piece.

    For the first recording as an LP, Bryars was limited to a duration 25 minutes for the piece; upon the invention of cassette tape technology, Bryars made a 60 minute version of the piece, and for CD, a 74 minute version.

    The studio in which Bryars made the piece was next to a busy art studio. When constructing the piece, Bryars unintentionally left the loop playing and his door open during a lunch break; when he returned, the usually lively studio was quiet, and some people were crying.

    A new recording of this work was made in the 1990s with Tom Waits singing along with the original recording of the tramp during the final section.

  • Moby se une al doméstico en Alice

    El videoclip se ha agotado, ahora sofroniza al vídeo arte doméstico. Recuerdos de las ediciones, ruidos y transiciones chapuzas del Atari.

    Official video for 'Alice' by Moby.
    The video was directed by Andreas Nilsson and features suest rappers Aynzil and the 419 Squad.
    Taken from the forthcoming album 'Last Night'

  • SEMBLANTES DECIMONÓNICOS

    pinche_madrazoXIX

    Tras la magnífica exposición celebrada en San Eloy durante 2006 “El retrato español en el Prado. Del Greco a Goya†podemos contemplar hasta marzo la segunda parte “De Goya a Sorollaâ€. ¿Y quien dijo que segundas partes nunca fueron buenas? Esta es tan excepcional como la primera, aunque sin nombres populares (excepto los del título), pero con grandes maestros a descubrir. Estos rostros corresponden a los protagonistas del agitado siglo XIX. Esta muestra, al igual que la anterior, ha servido para rescatar de los almacenes del Museo del Prado, restaurar, catalogar y difundir a todo el país muchas obras inéditas para el público en general, prolongando favorablemente el proyecto Prado Itinerante.

    Durante el tiempo que abarca esta exposición se pasó en este país por una guerra de la independencia, cinco desamortizaciones, dos restauraciones monárquica, una república y cuarto mitad de revueltas varias. El panorama social relegó a la aristocracia para dar paso a la burguesía, de ahí un cambio en el estatus personas representadas que se hace perceptible tanto en los fondos, atuendos y actitudes del retratado. Ante un mayor número de personas con gran poder económico hubo una gran demanda de retratos, existiendo artistas que únicamente se dedicaban a este género. A mitad de siglo aparecería la fotografía y el descenso de solicitudes pictóricas (una de las razones por las que los pintores comenzaron a desfasarse hacia las vanguardias). Los adelantos tecnológicos de la imagen se aprecian en estas pinturas, se intuye la existencia de la cámara oscura y el uso posterior de la fotografía para calcar el parecido (aunque los artistas nunca lo reconociesen). No solo era el estilo de Ingres, sino también su técnica lo que se hizo común entre nuestros artistas, marcando la diferencia por un respeto casi religioso a los grandes del Prado de siglos precedentes: Velazquez, Ribera y Murillo; hasta constituir una marca, denominación de origen, nacional: los fondos oscuros, contraluces, ropajes sobrios, etc. (antecediendo a la España negra que posteriormente reivindicaría Antonio Saura).

    Dos tipos de retratos podemos observar, aún siendo del mismo autor, de encargo e íntimos. Los primeros más fríos y engolados, los segundos amables y con mayor espontaneidad por parte del artista. Aún así todos son de una corrección académica a la que hoy en día es imposible llegar (sólo hay que fijarse en los retratos de las distintas monarquías del siglo XX).

    Algunos detalles para el visitante. Advertir que no sólo del rostro vive el retrato, las manos (su posición y actitud) es un contrapunto importante a la cara, son quien confirman o rectifican el significado de la expresión (expresiones muy trabajadas por el artista). Por otro lado los fondos, espacio libre para que el pintor se desarrolle y experimente dentro de unos límites de corrección impuestos por la época. Y los vestidos, con sus joyas, que a partir de Velázquez se convierten en lugar para el virtuosismo, campos de experimentación impresionista para un pintor clásico. Acérquense y vean esos pliegues, esos estampados y, aislándolos del resto del cuadro, comprobarán que son piezas de una gran expresividad abstracta. En fin, pueden estar horas contemplando estas grandiosas obras y aún seguirán encontrando detalles que las confirman como retratos maestros del arte español.

    Carlos Trigueros

    Publicado en el periódico El Adelanto de Salamanca el 01.02.08

  • Salvaje Cyriak

  • LA MÃCULA POP DEL CUADRO BLANCO

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    «Y cuando Abel Gance proclamó con entusiasmo en 1927: "Shakespeare, Rembrandt, Beethoven, harán cine... Todas las leyendas, toda la mitología y todos los mitos, todos los fundadores de religiones y todas las religiones incluso... esperan su resurrección luminosa, y los héroes se apelotonan, para entrar, ante nuestras puertas" nos estaba invitando, sin saberlo, a una liquidación general.» (Walter Benjamin)

    Desarticulando la pintura, Elías Santos comenzó por utilizar diferentes blancos sobre blancos (relación sobre la que los esquimales podrían escribir una enciclopedia), hasta llegar a una “Liquidación de existenciasâ€. Frase que dilucida el momento actual de la pintura y que, en un primer instante, podría dar la impresión de que la galería Adora Calvo (Salamanca) está saldando la obra de Elías, o que el autor pretende parodiar la actual exposición del Musac.

    Blanco sobre blanco (recordando a Ryman) anegando los soportes desperdigados por las paredes de la sala (como fragmentos del olvido o de una explosión). Sin embargo, el blanco de estas superficies planas, aunque deformadas, desencajadas y vejadas, está sucio de oxidación, derrames y todo tipo de manchas que, finalmente, han sido interpeladas por pinceladas de color al modo de pruebas y palabras. Grafías superpuestas, una camiseta con la frase de marras y cuadros más pequeños okupados por esta “Liquidación de existenciasâ€, cuyo desarrollo purulento invade el espacio de la galería. Y, al fondo, el estudio del artista dibujado sobre la pared soportando diapositivas que prolongan el concepto liberador de Elías. Proyecto que se prolongará en el tiempo a través de diversos objetos como “lugares de expresión, comunicación y autoconocimiento†abiertos a la intervención del espectador.

    En la obra de Elías Santos se puede comprobar que no hay lugar para ironías, pero tampoco para tragedias (esta liquidación también podría entenderse como una incitación a la masacre o al suicidio). Las propuestas de Elías suelen tender a la neutralidad, aunque en esta muestra se ha contagiado del virus pop. Las claridad nihilista de su pintura le había llevado a una tierra de nadie, para escapar de ella ha tenido que reconsiderar sus fundamentos. Densa vacuidad de la que se recupera a través de proposiciones escritas, estampaciones, simulaciones y hasta merchandising, “diluyendo sus limitesâ€. Con esta redención pop Elías bosqueja y expele tanto abandonos como ausencias categóricas. Una liquidación de existencias que contamina sus esencialidades para abrirse a la constante provisionalidad fútil de la realidad mediatizada.

    CARLOS TRIGUEROS

  • EJERCICIOS DE EXPANSIÓN O ¿PORQUÉ ES NECESARIO EL AISLAMIENTO?

    • «Las convenciones del óleo habían atrapado y limitado al pintor, para zafarse de ellas las esparció por el lugar que pisaba. Ya no tenía que restringirse a un polígono tensado, sus aceites poseían vida propia. De este modo ya no tenía el deber, ni necesidad, de reproducir la realidad, sino que podía succionarla escondiéndola bajo capas de color.»
      (Manuel Villamediana)

    Algo parecido le debió de suceder a Sery C. (Cristian Sery), influido por las prácticas postminimalistas, escapó del bastidor para mudar la materia plástica en escultura. El espacio se ha transformado en una estructura que alterar y completar (recordando a Matta Clark) como bastidor, en lienzo se convierten los objetos que habitan esa superficie (casualmente se pueden encontrar escritorios, escaleras, coches, etc.) y el color es depositado sobre este tapiz virtual que es tensado por la misma sala de exposiciones. Pintura expandida que se encuentra entre el orden y caos, entre las líneas de Daniel Buren y los volúmenes salvajes de Fabián Marcaccio.

    A primera vista da la impresión de que la pintura ha sido, aparentemente, vertida sobre los objetos y el espacio aislándolos y proporcionándoles una textura cremosa. Los charcos de esmalte, que anegan los suelos y paredes de las salas, cubren y esconden pedazos de existencia cotidiana. Incluso puede que en su interior albergue formas simples de vida, agua congelada, minerales o vegetales, secretos auténticos que yacen en contacto permanente bajo una piel de pintura. Su aparente crecimiento exponencial invade como una plaga el espacio pictórico de la representación. De este modo Sery C. absorbe los elementos (a los que se les ha negado existencia estética por sí mismos), cubriéndolos mediante trozos de color impermeable y aislándolos del exterior, de la sala, del público. Pero esta realidad oculta es purificada por el derrame de la santa pintura, la sustancia del arte.

    En una segunda ojeada se aprecia que la pintura ha sido depositada sólida sobre los objetos, como una tela con arrugas enormes. La argamasa genera una superficie gomosa que puede cortarse para darle el forma y adaptarse al mundo que cubre, experimentando una conexión de colores como conciencias enlazadas a través de la superficie arrugada, deformada y arrinconada. Pintura expandida que va más allá de los formatos tradicionales aplicándose en forma de módulos dúctiles de diversas formas y tamaños, construyendo una metonimia con el objeto vinculado. Aunque, según se avanza en el recorrido, esa pintura asumida como goma soporta, une y parchea distintos bastidores. Mutando la utilidad de la pintura al convertila en un objeto con uso, aguantar el soporte del arte.

    Por otro lado, desperdigadas en la sala, alrededor de las masas de color pero integradas en el espacio, se encuentran unas tablas pintadas de negro con grafías superpuestas y escritas con espátula en un trazo pardo, como caligrafía oriental rota y desordenada en caracteres occidentales que parecen indicar, y encubrir, notas de trabajo (Post-its ennegrecidos). Da la impresión de que los elementos de la muestra forman parte de una historia deconstruida en pistas. Proceso, tanto de construcción como de ocultación, pues juega con el espacio expandiendo sus trazas y rastros para desarrollar escenarios, con objetos y sucesos implícitos. Otro modo de narrar, a través de los indicios ocultos bajo el color y los textos rotos, aunque la misma pintura sea expuesta como superficie pura, negando toda profundidad. Entre la tradición postmoderna y el ornamento que ha devorado su soporte, pintura simulando, interpretando actoralmente, pintura. Como dice José Luis Brea, “una sexualidad encendida de lo visual como tactilidad”.

    Se ha identificado en exceso la programación del DA2 con el vídeo cuando su apuesta por la pintura está más allá de las parcas nociones asumidas históricamente sobre esta práctica. Una de estas apasionantes exposiciones de pintura es la del austriaco Sery C. “A lo largo del siglo, la pintura ha recorrido este camino hacia la falta de profundidad, hacia el exterior puro de su superficie, y es la puesta en evidencia de esa superficie pura, hecha estrictamente de efectos mudos, materialidad carnosa y táctil, el horizonte regulador de lo que con justicia podemos calificar su experiencia radical” (José Luis Brea, «El inconsciente óptico y el segundo obturador»).

    CARLOS TRIGUEROS

  • De Manolos, manitas y sus cacharros

    Hace algunos años, antes de que Vlamick se apropiase del nombre, los Manolos no eran unos zapatos, eran los maridos que se encargaban de las chapuzas en casa. Habitualmente se les denominaba Manolo en contraposición a las Marujas, ama de casa que aparte de cotorrear se encargaba exclusivamente del hogar. Hoy en día los Manolos reaparecen, pero sus habituales chapuzas han cambiado de material y función. Ya no arreglan tuberías y tejados (o lo siguen haciendo pero no es su finalidad última), hoy en día se dedican a la electrónica.

    Agrupados por la denominación inglesa DIY: “Do It Yourselfâ€, o sea hazlo tu mismo, los Manolos se han cargado de filosofía convirtiéndose en una tendencia invertebrada donde el ocio se combina con lo útil, al menos para ellos. Lo que se desarrolló en los años sesenta en el ámbito español con revistas como El Mueble o Mecánica Popular, donde daban pequeñas recetas para montar los muebles de cocina, reparar tuberías, hacer unas literas para los niños o pintar soldaditos de plomo, provenía de la década anterior de los amigos americanos recopilado en El recetario industrial. Aún antes, durante la economía de postguerra el ciudadano medio se había visto obligado a construir y reparar sus propias pertenencias, labor que fue convirtiéndose en pasatiempo. Una vez superada esa crisis doméstica el mercado de prosperidad y la cada vez mayor automatización del trabajo permitieron más horas de tiempo libre en el hogar. Y ¿qué hacer? Seguir trabajando para uno mismo y sin ánimo de lucro. Hasta que apareció IKEA, los Leroy Merlin y los programas de televisión que facilitaban las labores del Manolo potencial.

    Pero, ahí no podía quedar la cosa, de la madera se han pasado al chip y la deconstrucción analógica. Existen por nuestra ciudad multitud de garajes en los que personas con tiempo se dedican a investigar, transformar y rehabilitar televisores, radios, pequeños robots, scalextrics, etc. Aunque la tendencia va más allá con las tecnologías digitales. Los actuales Manolos electrónicos han cambiado de signo, ya no se trata de hacer un radiotransmisor, sino un puntero láser a partir de un grabador de cedés, o clonar una placa de impresora para engañarla y que de más tinta, cómo interactuar con second life desde el mundo real sin ordenador, etc. Ya no es la independencia punk sino la autosuficiencia ciberpunk, gafas de soldador indispensables, mono de trabajo fashion en amarillo o naranja, alguna mascarilla por si los humos de los plásticos y si los pelos están revueltos, mejor, la viva estampa de Desolation Jones. Busquen en internet y encontrarán multitud de recetas electrónicas para que cada uno se construya, o adapte, sus aparatos a sus necesidades. Y si no, paséense por Garrido Norte (Salamanca) y observen que magníficas obras de arte construyen. (Supongo que enel resto de barrios de España también pero éste es el que conozco más a fondo).

    CARLOS TRIGUEROS

  • MENTIRAS ARRIESGADAS

    Fotos de calles colapsadas por textos publicitarios con indicaciones dispares e, incluso, contradictorios. David Escanilla observa la urbanidad visual de Ciudad de Panamá, siguiendo los mensajes del azar, sus cambios de significado y la manipulación de esta amalgama lectora donde la confusión y el artificio son las verdaderas directrices. Con el título de “Fake†(no genuino, irreal o falso) se viste esta exposición de ambigüedades en el centro de arte DA2 (Salamanca). La pregunta de qué es real y qué es falso está fuera de la muestra ya que desde el principio se advierte a través del título que todo es un engaño, más aún cuando vemos al propio artista en los carteles. Además de las fotografías a gran formato hay dos vídeos expuestos sobre plasma, uno recoge más imágenes estáticas de la serie exhibida y el otro va recomponiendo indicadores de calles relacionadas con actividades tipo: calle de la rentabilidad, reversibilidad, productividad, etc.

    Al final de la sala, tras las cortinas negras, David Escanilla exhibe su vídeo “Bill Killâ€. Un falso documental (se parte de que es falso por el fake que aglutina toda la propuesta expositiva) en el que muestra las calles de la capital de Panamá, comentando con títulos sobreimpresos la historia reciente de este país: la intervención estadounidense de 1989, como testeo de armas y tácticas, y de cómo hoy en día esas armas están a disposición de los civiles, creando un estado de terror cotidiano. Corona la cinta una entrevista nocturna a un encapuchado capo de la banda "Tiny Toons", que es perseguido y detenido por la policía al concluir el vídeo. Demasiadas casualidades, el final confirma que el engaño.

    Como género mediático, el fake nace en la prensa cuando en 1898 W. R. Hearst, para avivar la guerra de Cuba, comenta “ustedes denme las imágenes, que yo pondré la guerraâ€. Se fabrica una ficción destilando el soporte veraz del documento. Los referentes podrían ser Basilio Martín Patino en su trabajo sobre Casas Viejas como Orson Welles en “F for fakeâ€, cineastas de archivo que manipulan materiales ajenos. Sin embargo, el trabajo de Escanilla está más en la línea de los artistas contemporáneos Javier Hurtado y Lluis Escartín, del primero un interrogatorio nocturno a un travestí coaccionándolo para definirse a sí mismo como cultura y el segundo explorando Alt Penedés catalán las relaciones interpersonales de sus vecinos con alguien que nunca sabremos si realmente existe.

    Fake, así mismo, es usada en informática para referirse a un archivo o servidor falso, o corrupto, también se utiliza para referirse a usuarios que se hacen pasar por otros en foros, chats, etc. Sin embargo, sea real o ficción, este vídeo llega a parecer genuino (por imagen borrosa, oscura y granulada), con la misma veracidad que posee cualquier programa de reportajes televisivos (que en su mayoría son fakes: posados, preparados y todos esos “-ados†del amarillismo) o los montajes fotográficos. De por sí el audiovisual es, tanto por el encuadre, como a través del procedimiento de ensamblaje de planos, un fraude, ya que bajo la apariencia de realidad que muestra, se esconde la mayor mentira que un medio artístico pueda perpetrar: la falsificación de la realidad.

    Fake, supuestamente, es una historia sobre engaños, pero no sabemos cuales son, si la anécdota del vídeo “Bill Kill†o toda la exposición. Este es el fraude particular del prestidigitador Escanilla, un guiño como mago del arte, la dualidad entre lo real y lo ficticio en la representación artística. Como dice el titular del video en YouTube, “Todo es un fake, la belleza tambiénâ€.

    CARLOS TRIGUEROS

  • FOTOGRAFÃAS QUE ILUMINAN INCÓGNITAS

    Con Los Pies En El Agua por Cristina F

    ©Cristina Fontsaré

    La fotografía revela misterios, y eso lo hemos podido comprobar tanto en la obra de Nate Larson y Will Shank (recientemente expuestos en la Casa de las Conchas), de un modo supersticioso, y de manera más intima y espiritual en el trabajo de Gregory Crewdson, que pudimos contemplar en DA2 hace unos meses, así como en las fotografías del australiano Bill Henson, que estuvo en Patio de Escuelas en 2003. La joven fotógrafa barcelonesa Cristina Fontsaré se encontraría en el segundo grupo. En su exposición No te prometo un mundo maravilloso, que se puede contemplar en la Galería Benito Esteban, http://www.benitoesteban.com/, hasta el 11 de noviembre, se escapa por el bosque y el camping de caravanas para descubrir la iluminación artificial.

    Apoyándose en las distintas calidades casuales de la luz y su color innatural, descubre figuras que transitan la densa noche. Los espacios parecen ser colindantes a un campo verde donde el ocio y esparcimiento se disfruta en la piscina, el camping, las casas de campo, etc. Los individuos iluminados, atrapados en ese in fraganti fugaz por una lente imperturbable que describe el espacio, revelan tanto acciones ausentes como diálogos de miradas en la oscuridad, e incluso búsquedas de lo desconocido, y banal a la mañana siguiente. Pero esa diversión aparece transfigurada por turbulencias internas que suman a la persona retratada en una pausa, un instante íntimo, ensimismado. Cuando se toma conciencia personal de una estremecedora realidad que paraliza.

    Cristina Fontsaré recupera en sus imágenes el concepto maestro de la fotografía, la instantánea. A través de la pericia sutil del instante preciso se pueden contemplar momentos únicos y mágicos cuyos segundos anteriores y posteriores fueron completamente distintos. Momentos situados en narrativos formatos alargados, de proporción 1:3, que necesitarían más tamaño para descubrir la multitud de elementos que pueblan esos escenarios. Jugando con todo lo que se le presenta en ese disparo, Fontsaré captura escenas claves para la imagen final, cuyo único montaje es el de la unión panorámica de las distintas fotografías individuales. Pero no persigue lo preciso, la imagen pura, sino que los pequeños desenfoques incitan, aún mas, el misterio onírico creando en la propia imagen diferentes planos de realidad. El fragmento mejor enfocado, el más real, más verdadero, o más cercano al espectador, puede ser algo tan trivial como la corteza de un árbol o unas baldosas de piscina, mientras que en el resto de la imagen el foco se emborrona fantasmagorizando los personajes.

    Incertidumbres que descubren situaciones íntimas a través de atmósferas contrastadas, en una suerte de dejavús capaces de desmitificar el fervor del ocio particular. Estos instantes iluminados transmiten la esencia de lo vislumbrable, experiencias aplicables al pasado propio de quien las contempla.

    CARLOS TRIGUEROS

    PD.: Podéis ver el dossier de la exposición No te prometo un mundo maravilloso en:
    http://www.benitoesteban.com/No%20te%20prometo....pdf

  • Ver para creer, arte milagroso

    Al caos visual ya no se le busca posibilidad de sentido, un contexto manipulado en el que las situaciones, las contradicciones y los malentendidos incrementan aún su complejidad interna. El misterio y la sensibilidad se convierten en tácticas de marketing, ya no hay lugar para la improvisación. Una crisis en el concepto de realidad y su incapacidad de reintegrarla en el continuo vital. El ser común se siente desplazado, no se implica en el acto de mirar. Pero los experimentos del arte, en ocasiones, intentan rescatar la mirada de la fe, buscando la vida en gracia. Como sucede en la sala de exposiciones de la Casa de las Conchas de Salamanca donde se pueden contemplar milagros en Seeing is Believing? / ¿Ver es creer?. Muestra comisariada por Molly S. Hutton y Juan-Ramón Barbancho presentan a dos artistas norteamericanos que se toman en serio las prácticas supersticiosas de la fe. Uno más centrado en los fenómenos, mientras que el otro los traslada a objetos.

    Nate Larson además de fotografiar fenómenos paranormales de distintas tipologías: somatizaciones, apariciones y coincidencias en blanco y negro, los reconstruye. Como un investigador profesional de la fenomenología extraña plantea los casos reales e intenta recrearlos (o en su defecto inventarlos). Además de sus quince piezas mostradas podemos ver una divertida muestra de sus experiencias místicas contemporáneas en http://zonezero.com/EXPOSICIONES/fotografos/larson/indexsp.html

    Por el contrario, Will Shank fotografía emanaciones sobre distintos objetos, preferentemente pétalos de flores. Desde la Virgen hasta un santo, incluso el papa Juan Pablo II, aparecen sobre la superficie, como un negativo fotográfico. Lo que nos lleva a Fox Talbot, padre de la fotografía cuyos primeros experimentos consistieron en reproducir un herbolario con la luz. Shank utiliza alguno de estos métodos primigenios para trasladar la imagen al objeto, posteriormente fotografía el efímero milagro, o bien se construye un relicario que lo contiene.

    Finalmente sucede lo que TMori planteaba en su proyecto de 2001 Actos de fe: «La tecnología ha robado a la fe la capacidad de creer. Lo que antiguamente eran actos religiosos cotidianos, deseos vendidos al humor de un dios, ahora son órdenes cumplidas instantáneamente. Las voluntades no correspondidas han encontrado solución en los avances de la ciencia. Confiamos en nuestras extensiones y constantemente la fe depositada en ellas es complacida. Los fenómenos de naturaleza mística se transforman en momentos domésticos. Pero siguen existiendo sujetos omniscientes que manipulan.» Luz que incita a estos valerosos investigadores a desafiar los límites para adentrarse en zonas, temporalmente autónomas donde moran las creencias, jugando con la credulidad o la ironía del espectador.

    CARLOS TRIGUEROS

  • Excelsa Vanguardia portuguesa

    Existe en la historia, y las subastas de arte un culto desmedido por los grandes, cuando contemporáneos desconocidos consiguen en alguna de sus obras cotas mayores de calidad. Esto sucede en la exposición que Caja Duero ha planteado en San Eloy, “Arte Moderno en Portugalâ€. Procedente de la colección del Museu Nacional de Arte Contemporánea, en el Museu do Chiado, se exhiben obras de los dieciséis artistas más relevantes en el inicio de la Modernidad en Portugal. Modernidad que no hay que confundir con modernismo ni con arte contemporáneo, ésta tiene sus orígenes a finales del siglo XIX y concluye en los inicios de los años setenta del pasado siglo. Comenzando en Portugal durante la primera década del siglo XX e un país enclavado en los defectos sociopolíticos del siglo anterior. Pero, gracias a los medios de comunicación y las mayores capacidades de viaje que se consolidaban en los albores de este siglo los artistas portugueses pudieron adherirse a este movimiento internacional. La punta de lanza de la Modernidad fue el movimiento de las Vanguardias que tuvieron gran repercusión en la intelectualidad de este país.

    Los autores portugueses expuestos son contemporáneos a las vanguardias aunque no tuvieron la fortuna de ser nombrados en la escena internacional tienen una calidad innegable. Lo que más destaca de la exposición es la pulcritud de todas las obras. Aunque quizá no fueron los iniciadores de cada uno de los ismos con los que trabajan, quizá no tuvieron que sufrir las inseguridades de quien, poco a poco, va perfilando un estilo artístico nuevo, éstos aprendieron muy bien la lección. Parece que cada autor aplica las premisas de un estilo determinado, de modo que nos encontramos con todos los ismos representados por artistas del Portugal de aquella época, aunque algunas piezas llegan a superar los parámetros del arte actual. Una exposición muy recomendable para el conocimiento de este movimiento internacional en general que ayuda a desentrañar un saber hacer de nuestro país vecino que continúa en las producciones de sus artistas actuales: una gran elegancia, pulcritud, sutileza y constancia, aunque en ciertos momentos pueda parecer fríamente estudiado y calculado sin dejar paso a la improvisación o el error.

    Carlos Trigueros

  • El idilio de abajo arriba (y abajo, y arriba, y abajo, y arriba,…) en el DA2

    PaulaAnta_Copenhague

    © Paula Anta, 2006

    Continuamos por la exposición del verano, Idilio. Saltamos de Patio de Escuelas a DA2, la primera parte de la visita trata del idilio de lo primigenio y lo elemental (de gorila a gorila) y de la comunión con la naturaleza. Un gran rótulo con la palabra Paradise, de Pietro Sanguineti, impecablemente diseñada y ejecutada, nos habla del paraíso siempre prometido actualizado por la moda, lo sintético y lo virtual, la nueva utopía. El conjunto más interesante es el del paisaje virtual pintado como si estuviese tomado de uno real, de Valerie Favre, y que funciona como fondo de las tres figuras: dos ciervas enjoyadas peleando y un hombre rojo potencialmente explosivo, el idilio de los tríos de Carl Emmanuel Wolf. Pasando de nuevo por la naturaleza sintética del paraíso llegamos la ciudad de ensueño plástico de Won Ju Lim, para, a continuación, llegar a las fotografías de domingueros urbanitas y sus nuevas casas. Urbanizaciones de Salamanca que forman una nueva clase residente en el entramado social.

    En la llamada Horquilla, la zona central del DA2 aún continúa el inefable Ackermann con su megalomanía mental. Peligrosos son los artistas cuyo pensamiento quiere reordenar el mundo, nos recuerdan a uno que no consiguió entrar en la Escuela de Bellas Artes de Viena allá por 1913. Entre sus neuronas se encuentran distribuidas otras obras del idilio.

    Pero una de las propuestas más sublimes, a la par que sencillas, es la obra de Douglas Kolk. Dibujos a línea, tipo cómic, de las aventuras y desventuras de la Suicide Girl. Una lección de cómo narrar la sensibilidad y las utopías actuales con los mínimos elementos: lapicero, marcadores y papel. Cada una de sus aventuras forman un mosaico sobre las subculturas (hasta que se conviertan en zombis), el deseo y la ansiedad recordándonos a la resabiada Tank Girl.

    Tras esta pared se encuentran dos propuestas fotográficas interesantes la de Ãngel Marcos, relatando alegóricamente lo que puede pasar en un pinar y la de Tom Hunter, recreando contemporáneamente escenas de la historia de la pintura. A lo largo de esta planta hemos podido viajar desde los albores de la humanidad hasta las miserias de la actualidad en un idilio desencantado de utopías que culmina con el amor por el dinero, o la búsqueda de tal. La obra del salmantino Núñez Gasco, Miserias Ilimitadas Lcd., desarrolla una empresa verídica que se dedica a pedir por la calle. La mendicidad como un objeto mercantil con sus propios derechos y regulaciones legales. Otro negocio suicida cuyo fin es internacionalizar dicho producto, el acto de mendigar, y llevarlo a la quiebra, opción nihilista (sin romanticismos) de la que nadie es capaz en esta sociedad.

    Pasemos a la segunda planta del idilio en el DA2. Antes que nada observar que un cuadro de Francis Alÿs une ambas, un tipo con jersey de lana azul que se va deshilachándose por el bosque, ¿buscándose a sí mismo?. Girando a la derecha nos encontramos con el paisaje definitivo de todo idilio, la isla de la utopía de Tomás Moro. La sala mejor dispuesta de toda la exposición Idilio. Un paisaje enorme de montañas nevadas con óleo negro es iluminado por otro de neón azul de una bahía, ambos de Sven Drül, agitando la historia de la épica romántica. La pared siguiente nos presenta un cuadro de cuatro metros de una isla idílica contaminada de Dirk Skreber. En el centro, de Michael Samuels, una maqueta de la isla aislada, emergiendo de un mar de resinas azules y que se corresponde con otras maquetitas de paisajes de aislamiento en soportes cotidianos. Por cierto, ¿alguien ha visto la serie Perdidos?, pues esa desazón y misterio transmiten, condensadamente, estas obras.

    Siguiendo el enigma podríamos saltar al vídeo de Mireya Masó sobre los hielos de la Antártida, donde la solución está en el último segundo (merece la pena esperar). En la siguiente sala están las curiosas piezas de Pae White (acérquense y vean), la fallida instalación de Thater y el gramo de felicidad idílica de Núñez Gasco.

    Si volvemos sobre nuestros pasos, a la izquierda hay más sorpresas, sobre todo instalaciones (sinceramente, no nos ha convencido ninguna) hasta llegar al ano de un dios. Anus Dei es un cuadro de Daniel Verbis construido con lona plástica que asemeja a una explosión de alegría, o una gran flor, pero que leyendo su título le da un sentido más profundo. Y de culo a culo, por un lado la representación videográficamente grotesca del cuento de Heidi, y sus relaciones con el abuelo, por Mike Kelley y Paul McCarthy. Película difícil de apreciar en su extensión, ya que está exhibida en un plasma y no es posible aguantar delante y de pie los sesenta y dos minutos que dura. Y otro culo más adentro, del que le cuelgan los genitales ante un paisaje idílico, algo así como el hombre ante el abismo de Friedrich en la versión nudista de Vezzoli. Y terminamos con el idilio del hombre que quiere ser invisible, de Daniel Roth. Narración conceptual sobre la necesidad de desaparecer sin dejar de existir. Como suele suceder cuando cae el decorado de cualquier idilio, descubriéndose la verdad.

    Lo que se hamos podido comprobar, en la visión general de esta exposición, es que lo idílico está mal visto por el arte actual. No existen utopías, o se identifican con fracasos o engaños. El ideal actual proviene del nihilismo y la nada dominante absorbe toda ilusión. Pero la realidad es que los idilios actuales son muy particulares y no son posibles de observar desde arriba, desde puntos de vista coincidentes. Y para ejemplo una imagen de una gran artista (finalista en el premio de fotografía de El Cultural del Mundo), Paula Anta, y su extenso trabajo sobre las camas de hoteles idílicos.

    Carlos Trigueros

  • Idilio en el Patio de Escuelas

    Idilio_PatioDeEscuelas

    ©TMori

    Últimos días para ver, y disfrutar, de la exposición colectiva del verano Idilio en las salas de Patio de Escuelas, hasta septiembre el resto en DA2. La selección idílica que se encuentra en las salas de la Universidad viene a ser una síntesis concentrada de lo que se puede contemplar en el Centro de Arte. Si hay nombres que se repiten en ambos espacios quizás sea menos claro el hilo conductor en los primeros. Las estrellas del lugar son Wolfgang Tillmans y Paul Morrison, que si bien son piezas menores en su carrera sirven para dar relevancia a la selección. Pero la sorpresa proviene de Jurgen Von Dückerhoff encargado de borrar fotografías impresas reescribiendo su mensaje hacia una realidad de ciencia-ficción crítica con lo que supuestamente mostraba la imagen original y el plano de mental de Alex Campoy.

    El recorrido idílico comienza satisfactoriamente con el cortejo charro a una sobria japonesa, de Kaoru Katayama. los paisajes pictóricos realizados en patchwork de Rowena Dring, que también están en la otra sala resultan originales aunque con demasiados retales. Del vídeo siguiente mejor pasar, impresionante el cuadro de Glen Rubsamen que rompe las barreras entre pintura y póster, entre hortera y arte con mayúsculas, llenando al espectador de dudas ante las certezas de que es arte. Dudas que se transforman en pasión y divertimento ante otra manera de ver el dibujo, borrando, del ya nombrado Von Dückerhoff. Félix Curto continúa sorprendiendo con sus reciclajes pop, tanto de la iconografía como en las relecturas de la historia de esta cultura. Sin embargo, la obra de Pablo Alonso no acaba de cuajar plásticamente respecto a otros trabajos suyos. De Tillmans interesa ver cómo establece las relaciones entre la fotografía y el espacio de exposición, para pasar al dúo Auer y Jurczak que organizan una acumulación pueril de los dibujos de cuaderno de instituto. Y el siguiente vídeo no cumple con sus expectativas, o la descripción de los comisarios.

    En el recorrido de la sala del Centro de Fotografía tenemos un simpático vídeo de Peter Land y las magníficas fotografías de Ãngel Marcos, con las que es sencilla la identificación personal, cuya serie continúa en DA2. En el centro de la sala se halla la simpática, a la par que inquietante, obra de Jorge Pineda, comprada por el DA2 en la última edición de art/salamanca. Angus Fairhurst muestra unas desconcertantes fotografías, que funcionan por sí mismas pero que han sido reticuladas e intervenidas con materiales plásticos. Muy interesante la obra de Campoy, parodiando los “mapas mentales†de Ackermann (exhibido en DA2), al establecer su propio mapa del metro sobre un fondo negro donde bailan espumarajos blancos. Sin interés aparente el vídeo que continúa y, cerrando la muestra, un cuadro de Paul Morrison, que traiciona su propuesta minimalista atiborrando el lienzo de elementos decorativos.

    Carlos Trigueros

  • Desde los infiernos domésticos

    HugoAlonso by TMori

    ©TMori

    Cada vez vemos más frecuente la contaminación de los géneros audiovisuales en el arte. La baja cultura asciende de categoría. De este modo hemos podido contemplar a finales de los noventa el ascenso de la cultura techno, anteriormente del cine y el rock, y actualmente del videoclip y los subgéneros cinematográficos, como el gore y la serie B. Un claro exponente es Hugo Alonso, que expone hasta finales de marzo en el DA2 y en la galería Adora Calvo.

    En su primera muestra en Salamanca, la exposición “Una realidad otra†en la Capilla de Fonseca durante 2003, presentaba escenas cotidianas de su familia con ese impecable toque fotográfico que convierte el dibujo en realidad. Interiorizando esas reproducciones de la realidad inmediata comenzó a construir sus propias realidades cargadas de monstruos orgánicos e invasiones televisivas. Un enfrentamiento entre los conceptos de "realidad" y "figuración" amalgamando secuencias narrativas de distintas imágenes, tanto en un impecable dibujo con aerógrafo (blanco y negro) como en sus vídeos de mutaciones fotográficas. En ambos medios sus conceptos de partida son los mismos, la carne y sus disfunciones a través de los medios de comunicación. Sus protagonistas, la imagen electrónica y los monstruos.

    Los dibujos de Hugo aparecen como escenas historiadas que encierran tramas a veces de difícil desarrollo, como un cómic, o “story board" de una película, desplegado sobre la pared a 100 x 70 cm viñeta. Escenas que en ocasiones sobrepasan los márgenes de la imagen sobre el papel. Se halla en un juego de verosimilitud fotográfica con incursiones de lo extraño hasta lo repugnante. Pervirtiendo la naturaleza de un monstruo distante, abstracto o intocable. Pero en sus dos piezas audiovisuales va más allá, se puede observar como sus propuestas formales evolucionan de la ficción hasta su disolución nihilista. Una confluencia de situaciones paradójicas y esperpénticas con cierto regusto entre Samuel Beckett y Chris Cunningham.

    El espectador medio podría identificarse con estas escenas, “es como algo que había pensado antesâ€. Hugo Alonso presenta situaciones que pendulan entre diabluras y juegos (de tocador y cama) con una enrarecida intención cáustica que puede llegar a parecer a algunas mentes bien pensantes de abierto matiz obsceno. El gran desarrollo que alcanza en la elaboración de las amenazas que invaden la cotidianidad testimonian el horror a la condenación mediática. La lujuria aparece exhibiendo las vergüenzas femeninas atacando desde el televisor, el objeto de deseo se transforma en peligro. El pecado adopta un formas orgánicas repelentes que se apoderan del salón, el cuarto de baño, el dormitorio desarrollando una auténtica demonología del hogar, que da más miedo que cualquier engendro mitológico. Aunque muchos de estos engendros aparecen bajo un aspecto ridículo para que los espectadores se convenzan de que es una estupidez servirles. Monstruos que parecen generados por una mentalidad católica donde se procura destacar la conciencia viva del pecado, el temor a la condenación y la necesidad del arrepentimiento.

    Al igual que en los Caprichos de Goya donde los contrastes entre la exploración festiva y los sucesos dramáticos, misterios y alucinaciones, Hugo intenta sacar a la superficie las lacras de la sociedad mediática para que cada cual se forme idea de su monstruosidad. Aún así sus prácticas están más sincronizadas con las nuevas tendencias europeas que con las subjetivas corrientes españolas.

    Carlos Trigueros

  • Espacios para el sexo

    LarrySultan_TheValley por TMori

    ©TMori

    Larry Sultan es el epílogo de la Mascarada. Programado para este monográfico por razones de espacio no pudo ser expuesto en sus fechas, por lo que lo hemos podido disfrutar desde enero hasta el mes de abril en el DA2. La exposición ‘The Valley’ consistente en cincuenta y tres fotografías realizadas desde 1999 en espacios habitados de San Fernando Valley (Estados Unidos). El denominador común de todas estas viviendas es que son alquiladas para la filmación de películas pornográficas, y las fotografías han sido tomadas durante estos rodajes.

    La estrategia es perfecta, disfrazar de morbo un espacio para volcar la lujuriosa imaginación del espectador. Ya que aunque el motivo son los paisajes, quien mira busca las figuras y sus abalorios, incluyendo objetos que casualmente están por allí pero que el contexto les otorga alguna perversa función. En muchas de estas imágenes se muestran los actos sexuales censurados por las arquitecturas circundantes, un sin fin de miembros desperdigados. Pero al edificio también se le une sus habitantes ocasionales en momentos de pausa, o las actividades del equipo técnico fuera de cámara, que observa la escena como si fuese una operación.

    Tanto realismo oculto rebulle en la cabeza del mirón ocasional parándose en esas imágenes donde el decorado se hace palpable. Enormes telones fotográficos de fachadas o de paisajes que actúan como fondo de las grabaciones en los estudios.

    Estas fotografías son realidad camuflada que esconden el meollo del asunto. Tras un mobiliario y decorados altamente horteras aparece la mirada globalizadora del consumismo americano y el desmesurado deseo de apariencia se ve en el objeto inicial de las imágenes, el espacio contenedor. En esta Disneylandia del amor, la realidad del mal gusto tras las bambalinas (en ocasiones más real que lo real), funciona un simulacro como el que sugería el recientemente difunto J. F. Baudrillard. No se trata de una interpretación falsa de la realidad, sino de ocultar que la realidad ya no es la realidad y, por tanto, de salvar ese mismo principio de realidad. Por lo que para distinguir lo real de lo ficticio en estas escenas fotográficas se necesitará una exploración de las imágenes, comparando indicios que muestren lo real al momento de ocultarlo. (Una estrategia teórica para tomar distancia respecto a los asuntos morbosos y censurables). Aunque no es posible ocultar la gran admiración estética que producen esos cuerpos revueltos al interpretarlos como una “performanceâ€, una obra de arte en sí misma integrada en sus particulares espacios de exhibición, las casas en The Valley.

    Carlos Trigueros

  • Sheena is a Parasite - The Horrors + Chris Cunningham

    Nuevo vídeo de Chris Cunningham, tras siete años sin hacer uno.
    Según comentaba Meteora en festiforo,com: "The Horrors, al parecer el hype inglés le envio la maqueta a este genio y el tio se quedo impresionado... esa misma noche dibujo todo el guion y al día siguiente llamo a la discográfica y dijo; hola jandlers, soy cunningham, que me apetece hacer el videoclip de esta banda, puedo? y se quedaron todos paralizados... ahi teneis el resultado, bueno , bonito barato."

    "¡Entre Santa Sangre y Cromosoma 13!", tmori

  • Noche de palabras, palabras, palabras,…

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    tmori@ono.com

    Congregados el viernes 12 de enero de 2007, a las 21:30, en la Elm Street de Salamanca, ante una monumental tortilla de patatas ovni (10 cm. de alta), estuvieron Belenzu, Teresa Martín y Paloma Pájaro (en la sección femenina) acompañadas de Lete, Chema Alonso, Enrique Marty, Luis J. Casado y Carlos Trigueros con TMori. La sesión de Youtube Vj. corrió a cargo del pique entre Enrique & Chema, con apuntes de Luis. A continuación podéis disfrutar de una selección cortada (y censurada) por TMori (y lo de arriba es la carátula de su sesión DJ.) No podeis imaginar el kaos que hubo hasta las 3 a.m.

    Carlos Trigueros

    Eddie Murphy Vs. Bruce Nauman

    Vocoder_What happens now?

    Rafaella Carra_Rumore

    Amanda Lear_fever

    Caroline Loeb_C'est la ouate

    Trans-X_Living On Video

    The Beatles_Dame Veneno

    H* de p* hay que decirlo más_La hora chanante

    Astrud_Hay un hombre en España

    Ofra Haza_Galbi (The Rare Remix Video)

    Punjabi Mc_mundiah to bach ke (Knight Rider sampler)

    The Diet Coke & Mentos Experiments

  • El laberinto de las ocultaciones

    ConclusionesDeMaÌscarada

    tmori@ono.com

    Este enredo de artistas en el que ha consistido la Mascarada organizada por el festival Explorafoto concluye el lunes 8 de enero. Una macro exposición compuesta por figuras grotescas y chocantes que han estado expuestas tres meses en el centro de arte contemporáneo DA2, con excelentes críticas en los medios especializados.

    Un rápido repaso a las múltiples miradas sobre el tema puede comenzar en el contexto del arte actual, donde la máscara se instaló a través de situaciones excepcionales y efímeras en lo cotidiano. Tal es el caso de las acciones de picnic fotografiadas por Meatyard, los montajes maquillados de Cindy Sherman, las mutaciones de Orlan, las ceremonias iniciáticas de Barney, el esperpento de Cagon & Crista o las autoinmolaciones tecnológicas de Marcel.lí Antúnez.

    En el sentido antropológico pudimos observar las propuestas de fotógrafos Castellanos y Leoneses tanto en las tradiciones rituales de José Alonso, sociales, como el día a día de Piedad Isla, rememoraciones como las de Marcial Mora, o bien las devaneos noctámbulos de Felipe Piñuela y religiosas como los niños monjes retratados por Miguel Ãngel Santos.

    Los misterios de la identidad han sido cubiertos desde lo sociofamiliar, por Mira Bernabeu, pasando por distintas miradas de autoafirmación femenina como en los casos de Claude Cahun, Janieta Eyre, Risk Hazekamp y Valie Export. Identidad de la que huye Woody Allen en Zelig para convertirse en el colectivo mas próximo. Hasta la identidad gloriosa de los más afamados a través de los dramas familiares de Steven Klein, las falsas fotografías de Alison Jackson, incluso desenmascararlos en su más íntimo llanto, como es el caso de Sam Taylor-Wood.

    Todo antifaz lleva su propio carnaval, como es el caso de las comunidades enmascaradas de Olaf Breuning, los cuadros vivientes de Ottinger y las desacralizaciones del vestir de Leigh Bowery fotografiadas por Fergus Greer y Nick Night. Aunque este disfraz se reduzca a la ilusión, puesta en escena por Yeondoo Jung. Pero para carnaval, el teatro de la historia y su émulos, bien desde el autorretrato como en Vasco Araujo e Irene Andessner, o desde el baile de conflictos de Yinka Shonabare.

    Por otro lado, como máscara protectora se han exhibido las del poder, Charlie White, y las políticas se estas, con Larry Fink, que, desgraciadamente, en ocasiones se solucionan con las armas como vimos en Najjar y Wolberg.

    Mascarada que se expandió por la feria art/salamanca/06 con multitud de propuestas particulares y ha quedado reflejada en sus publicaciones con erratas. Aunque entre todo este repertorio alguien habrá echado de menos las máscaras usadas para la humillación pública y los avatares, o nicks, del ciber espacio. Pero las que no aparecieron fueron las más actuales en la cultura popular, las de los superhéroes. Porque, como contaba Adrián Veidt (Ozymandias) en su famosa entrevista “Detrás de la máscaraâ€: has de ser un super-héroe para creer en el héroe que tienes dentro y hacerlo surgir gracias a tu voluntad. Automáticamente uno piensa en Jung, Yeondoo Jung.

    NOTA: de todos los mencionados existe artículo en este blog.
    carlos.trigueros@gmail.com

  • Desenmascarando libros

    LibrosMascarada

    tmori@ono.com

    En la recta final de la Mascarada, concentrada hasta el 8 de enero en el DA2, es necesario revisar lo que permanece, sus publicaciones. A diferencia de la anterior “Barrocos y Neobarrocosâ€, ésta es una exposición de exposiciones, por lo que Mascarada ha tenido un mayor número de libros de artistas individuales. Los ya comercializados de Charlie White y Vasco Araujo a la espera de los de Michael Najjar y de Janieta Eyre, cuya exposición fue en el Museo de Salamanca.

    Por otro lado, se han editado varias publicaciones globales. Dos con contenidos similares, el clásico librito coleccionable de Explorafoto y el folleto de programación habitual. Instituciones culturales distintas, fusionadas en esta muestra, que han hecho converger público y soportes consolidados. Lo mismo ha sucedido con las web de la exposición, el blog del DA2 y la interesante, eficaz y atractiva página de Explorafoto, que relata artista por artista. Se echan de menos links exteriores, dificultades de navegación desde la home, además de la imposibilidad de adquirir los libros y pagarlos a través de la web. En todos estos productos uno se encuentra con más de lo mismo, los mismos textos e imágenes, sus diferencias están en el formato.

    Debido a que la feria art/salamanca/06 coincidió con la Mascarada, el catálogo, con un diseño interior ligero y elegante, amalgama sutilmente las disímiles propuestas galerísticas y presenta todas las obras que participaban en el premio de la máscara. Una pena de sosas cubiertas. Además está el gran libro de textos sobre la Mascarada (del que ya se hablará) que apareció durante la feria, momento y circunstancias que la Fundación Salamanca Ciudad de Cultura debía de haber aprovechado para presentarlo.

    La gran pega, como siempre, es que prácticamente nadie se entera de las publicaciones del DA2, y menos las que salen tras su exposición, hasta que se encuentran, por casualidad, en el centro de arte, en pocas librerías especializadas o en el MOMA de Nueva York (caso real). ¿Por qué no se presentan los libros? Lo normal, y aún más teniendo una sala de conferencias, es reunir a los participantes en la publicación, comentarla y lucirla, aunque aparezca a destiempo. La edición de cualquier libro sobre una exposición presume difundir y hacer perdurar un evento, además de fomentar las ideas y trabajos que han habitado el centro. Con el esfuerzo humano y económico que supone dar a luz un libro no hay porque esconderlo una vez concluido su proceso de producción, sino que es cuando éste toma vida, y hay que permitirle respirar. Fomentar su expresión. No hay que entender el libro sobre arte como una colección de estampitas, sino como investigaciones visuales y literarias sobre las transformaciones del mismo.

    carlos.trigueros@gmail.com

  • Llévame al museo, papi

    Año nuevo, vida nueva. O como profetizaba Chema Alonso (que expone este mes en la galería Benito Esteban -Salamanca-), el mundo del arte tiene que estallar con tanta petardada y mercadería. Pues el ArtPocalipsis™ ha comenzado. Un ecléctico ragatón sobre el arte contemporáneo, el mundo del arte entre el tunnig y la pescadería. Para muestra este vídeo, no profundiza pero abre brecha.

    He de dar gracias a Paula Anta, que me lo hizo llegar y a Paloma Pájaro que lo disfrutará. Y a continuación su autopresentación: «Videoclip de Guillermo Trujillano en clave flamenco-reggaeton sobre el fabuloso mundo de los museos de arte. Producido en 2006 dentro del programa "hempreslaradio.net".»

    Saludos de TMori (que ha arrebatado a Carlos Trigueros este blog, provisionalmente y hasta que termine con su mascarada)

  • Ideas para la fiesta de fin de año (o ¿por qué hay que llevar algo rojo?)

    LeighBowery

    carlos.tmori@gmail.com

    Leigh Bowery es la perla deforme de la cultura club del Londres de los ochenta y noventa. Fallecido en 1994 fue un activo habitante del underground de la moda y la performance, que no consiguió su esfericidad plena. Figura narcótica cuya obra se basa en un juego de confusiones, tanto de género (como hetero, gay o hermafrodita) como la personal (su hermana, incansable colaboradora, la presentaba como su mujer), su obra supera toda contradicción.

    Este antifaz de ambigüedad es una parte indispensable del traje de un arlequín contemporáneo como Leigh Bowery. Pero detrás de sus múltiples máscaras hay una seria investigación sobre la elegancia anárquica, la cultura del club, el frikismo, el garbo y la moda. Ideas que defendió y por la que luchó? mediante fiestas. La orgía de guardarropía de sus presentaciones, actuaciones y vídeos suponían un jarro de agua fría para las modernas de la pose, de ahí que se haya convertido en inspiración, ejemplo y patrón para los Galiano y Gaultier de turno. No sólo rivaliza con ellos en el uso dadaizado del atuendo, o disfraz, sino que también en su puesta en escena, su música y su vida como arte se afirma con más fuerza y de manera impactante a través de las fotografías y vídeos expuestos en la horquilla del DA2 dentro del programa Mascarada.

    La noche vieja constante tenía lugar cada jueves en el club londinense Maximus con sus provocadoras genialidades. Ejecutando permutaciones, aparentemente caóticas en estructura, contenido y forma, a partir del concepto de poner tela sobre el cuerpo, amalgamaba distintas corrientes estilísticas (en ocasiones, nunca imaginadas). Convertía el pelo en esmalte, construía plataformas asimétricas para enormes botas, coloreaba la piel, desenvolvía o abreviaba el porte, se engalanaba como si de un polichinela se tratase, etc.; no importaba lo bueno que fuese el mensaje, era imprescindible el signo trasgresor. En ese sentido, muchos de los atuendos que proponía son muy útiles para entender el desarrollo la máscara y el género en la cultura electrónica actual.

    La gran exposición de este creador de tendencias subterráneas cuenta con algunas de sus vestidos en maniquíes, multitud de vídeos de sus fiestas performances y con las magníficas fotografías de Nick Night, Fergus Greer y Bruce Bernard. El trabajo de Nick Night y Fergus Greer consigue contextualizar y dar en su justo valor la ropa de este artista. Con estética y profesión de fotografos de moda, reciclan las estrategias comerciales para afianzar las vertiginosas propuestas corporales de Bowery. Estas fotos encuadran a un antimodelo en constante mutación de la fullería y el michelín, de la goma y el látex, de las pelucas con sombreros histriónicos, de la desproporción y el eclecticismo y, sobretodo de la divinidad glam de la noche. Por otro lado, fotografiado por Bruce Bernard su pesado cuerpo desnudo y su rostro se convertían, como "máscara viva", en canon del exceso para el pintor Lucian Freud. Al que homenajeó Bowery con un paño realizado en patchwork con sus trapos de limpiar pinceles en su pieza "Freud-Hitler".

    Desgraciadamente esta exposición es una "máscara de muerte", el canto de cisne de un genial artista de finales del siglo pasado que, sin duda, influirá en el presente.

    carlos.trigueros@gmail.com

    Para ver sobre Leigh Bowery en: www.LeighBowery.com

  • Neo-mascaradas barrocas

    Las obras de Yinka Shonibare y Ulrike Ottinger son las indiscutibles representantes de la Mascarada organizada en el DA2 hasta el ocho de enero. Aparte de ser las imágenes que protagonizan la cartelería, portadas de publicaciones y demás merchandising de esta macro exposición, tienen en común que en su trabajo desarrollan el encuentro entre personas burlescamente disfrazadas desde una perspectiva neobarroca. Son clave y nexo en un programa que, como un botón charro, se expande desde su antecesor “Barrocos y neobarrocos†hacia un futuro que va cerrando las puertas de la rocalla en el arte contemporáneo. Una programación cultural acorde a la barroca ciudad en la que habita.

    La pieza videográfica “Un Ballo a Maschera†de Yinka Shonibare pone en escena la teatralidad veneciana de las máscaras aristocráticas al estilo del siglo dieciocho. Una compleja danza cortesana donde el disfraz esconde las rivalidades frente al rey, que acaba muerto por un disparo de una de sus compañeras de baile. Aunque, acto seguido, revive para continuar la farsa. El alto esmero de los danzantes por su ocultación y la forma en que la agresión incide en la dinámica del baile permiten observar las complicidades de poder que la nobleza históricamente pone en juego para su protección y autoafirmación. El asesinato surge como un momento de éxtasis que es absorbido por la multitud e incorporado a la misma mojiganga. Un carnaval de las artes del engaño y la traición, en el cual cada uno aparece con la máscara del otro.

    La otra fiesta pública, con disfraces ridículos y enmascarados, es la de Ulrike Ottinger con “Freak Orlandoâ€. Sus películas y fotografías tratan de ritos performativos y conflictos de identidad desde la diversidad de personalidades ocultas en grados que no suelen encontrarse en la vida real. Estos límites abiertos confieren a su cine cierta teatralidad de espíritu revulsivo, gusto por la experimentación y juego con la cultura, donde los actores adoptan un avatar de si mismos que les permite desplazarse libremente por las diferentes tramas narrativas. La idea de máscara cobra nuevas formas aquí, donde además de camuflar las identidades, da vida a las metáforas que describen la esencia del poder de los prejuicios sociales en una realidad irónicamente construida.

    En la liberación de los marcos institucionales de lo cotidiano, o lo que históricamente se ha dado en llamar Carnaval, y donde la extravagancia, el desequilibrio y la tensión son protagonistas, los desenlaces suelen ser extasiados o violentos. Repasado las fuentes de la palabra máscara se observa que del concepto de bufón, en su etimología árabe como maskharah, a fantasma, de la palabra latina mascas, hay un paso. La declaración del enmascarado por la libertad individual y colectiva no sólo aporta diversión sino que, a su vez, la farsa puede esconder la posibilidad de cualquier crimen.

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    Yinka+Ulrique4
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  • Autorretratos neobarrocos

    Dentro de la gran exhibición de arte contemporáneo del DA2 llamada Mascarada se encuentra una retrospectiva individual, de nombre Pathos, con la obra más representativa del portugués Vasco Araujo. Por un lado una habitación pintada de azul con multitud de imágenes de personas (el artista disfrazado) al estilo del siglo XVIII portando abanicos. El abanico, aparte de su uso ventilador, es utilizado como un velo que cubre la cara y puede generar, en su movimiento y posturas, un sistema de comunicación codificado. La disposición de los retratos en la sala así lo indican, ya que cada señal de su porte es nombrada en el marco. Dinámicas de persuasión y disimulo. El sofisticado lenguaje del abanico como incitador vanidoso de juegos de simulación cuyo poder es el encantamiento y la seducción en las horas de calor.

    En el pasillo y la sala siguiente se exhiben cómodas de cristal con maquetas de bailes de salón realizadas en plastilina. Estos bailes barrocos, sus puesta en escena y sus vestimentas son convertidos en artículos de admiración y colección. Finalmente, y en diferentes salas, tres piezas de vídeo en torno a la interpretación de la ópera. En estos vídeos, trabajando como un psicoanalista, descubre las sutilezas bajo las qué se oculta el verdadero material de los testimonios.

    Araujo genera su obra desde la decadencia de la aristocracia y sus costumbres. Una sociedad con códigos culturales muy cerrados por la deformación de sus propias tradiciones. El extremado refinamiento obsesivo y la elegancia reglamentada parten del auge de la rocalla del siglo XVIII. La artificialidad, el lujo y la superficialidad radicalizada como oposición histórica ante la sociedad burguesa de la eficacia, de la productividad y del trabajo. De ahí que, en la propuesta de arte como vida de Araujo, éste observe el melodrama del artista, su esteticismo, escándalo y pose como patrón. Sin embargo, el uso de sí mismo como actor/actriz en alguna de sus tragedias operísticas, genera un autorretrato hedonista regocijado por su semblante cortesano, víctima melancólica de amores escabrosos. El arte y sus artificios como refugio frente a la sociedad actual.

    En otra sala del DA2, podemos contrastar el hedonismo barroco con los autorretratos sobre las contradicciones femeninas de Irene Andessner. La artista se disfraza de mujeres históricas rectificándolas en el remate inferior de dicho disfraz, de ahí que su exposición se componga de dípticos sobre el mismo personaje, uno en forma de retrato y otro de cuerpo entero. Una redundancia que desinfla la obra de misterio para convertirla en parodia de si misma. La sensación al salir de su muestra, a diferencia de la de Araujo, es la de “que señora más pagada de sí misma y que poca gracia tiene.â€

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    Araujo+Andessner
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  • ¡Que sus deseos se hagan realidad!

    El coreano de 38 años, formado artísticamente en Londres, Yeondoo Jung se muestra al final de la Mascarada del DA2. En la segunda planta, en la más recóndita de las salas. Escondido, como el mago de la lámpara, o como un secreto benefactor, su labor consiste en mostrarnos diapositivas de personas que logran encarnar sus más íntimas codicias. Bajo el titulo "Bewitched" (encantado o embrujado) este artista hace realidad las ilusiones de gente corriente a través de sus fotografías.

    Yeondoo Jung logra que los deseos más íntimos se hagan imagen, ya sea consiguiendo ser un gran deportista, un inteligentísimo sabio, un gran artista, que no en realidad (pues tras la fotografía todos siguen con su vida). Un trabajo sencillo que permite integrar al visitante imaginando sus propios anhelos. Aunque afloren las frustraciones. Tanto como la imposibilidad de encontrar la belleza perfecta, la necesidad de diferenciarse del entorno gracias a una ascensión social, el deseo hecho realidad, puede llevar a una insatisfacción constante, ya que siempre existirán anhelos más allá de la realidad en que se vive. Ahí radica la verdadera ilusión, una constante potencialidad improbable. Ya que una frase tan positiva como “que sus deseos se hagan realidad†pueda convertirse en maldición. O como se dice sobre el deseo en el camino del Tao “No hay mayor maldición que el deseo; no hay mayor miseria que el descontento; no hay mayor enfermedad que la codicia; pero el que se conforma con lo que posee, siempre será rico.“

    Recordándonos a los anuncios de adelgazamiento, crecepelo o medicamentos, Yeondoo presenta un antes y después. La persona en su realidad cotidiana y la misma inscrita en su aspiración. En su representación estas intimidades resultan artificiales, ya que lo que sus soñadores nombran como utopía (más dinero, más fama, extravagancia, etc.) son motivaciones construidas por una sociedad capitalista. Los modelos de ideal personales cuajan a partir de la seducción canónica de los medios de comunicación. Estas transformaciones de la realidad resultan crueles al compararse el después con el antes, ya que detrás se intuye que los sueños inalienables son estandarizados por la esfera social.

    En estos días, en los que todos los niños, y mayores, merecen que sus sueños se hagan realidad, apoyamos a Yeondoo Jung en su titánica empresa de mago de lámpara y suspiramos, al igual que el foro de Mariah Carey: “Desearíamos que dejaran en constancia vuestros mejores deseos para el próximo año 2007, para ustedes, su familia, sus amistades... con la ilusión de que puedan convertirse en realidad.†Porque sin deseos, sin anhelos, sin objetivos, no se puede vivir. Aunque, recomendación, no ansíe tanto y busque, que delante suyo está la ocasión.

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    Yeondoo
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  • El arte como regalo navideño

    La feria de arte contemporáneo “art/salamanca'06†parte de la Mascarada, lema artístico de la temporada otoño-invierno en la Fundación Salamanca Ciudad de Cultura, para posibilitar al público la adquisición del arte más nuevo. Si bien la pasada edición de art/salamanca condicionó las obras a un tema, cómo es la ciudad que obligó a empapelar homogéneamente de fotografías sus paredes. En esta edición el tema, además de ser más abierto, sólo influye en una obra por galería generando una exposición dentro de la gran muestra ferial. Al menos, la radicalidad del año anterior sirvió para despejar el fantasma de la caspa de Arcale, que ha volado a la ciudad ladrillo, Valladolid.

    Tomando la medida de la feria por las obras del tema común podemos repasar esta troupe de enmascarados comenzando con la artista de mayor relevancia contemporánea, como es Orlan (Galería Adora Calvo) con una de sus propias metamorfosis entre mujer girafa de Zimbabwe y mujer europarisina. A la inversa, enmascarados sin rostro como la serigrafía de dos anónimos con oreja, uno, y nariz el otro de John Baldessari (Galería La Caja Negra) y una procesión de una multitud de rostro blanco que propone Virginia Frieyro (Galería María Llanos). Más personalidad tiene la cara dorada y pánfila de un enamorado de la luna modelada en grés por Xavier Toubes (Galería Marisa Marimón), pero aún más gracia tienen las nueve posibilidades de “Máscaras de Fierabrás†en acrílico que Marta Sena (Galería Cubo Azul) exhibe. Saliéndonos del cuadros podemos contemplar al muñeco-conejo atrapado dulce y angustiantemente de Susanne Thermlitz (Galería MCO). También atrapada, pero por cartones infestados de volutas, está la niña de medias blancas presentada por Jorge Pineda (Galería Raquel Ponce). Moviéndose hacia la congoja enmascarada, el Roupon voluptuoso de Vázquez Mourelo (Galería Artis), remedio ludico contra la peste. Otros flecos del miedo son los del ruidos videográficos escenificados pictóricamente mediante iconos del cine por TMori (Galería Benito Esteban). Muy cinematográfico es el díptico fotográfico pictoricista en clave de Lynch de Xosé Artiaga (Galería Caracol), al igual que en clave de ficción, el suicidio representado por Florence Vaisberg (Galería Sicart). Cambiando de argumento fotográfico, Roland Fischer (Galería Carlos Carvalho) nos presenta una magnífica imagen de la catedral vieja como muro, igual de impresionante que la fotografía de los zorros luchando entre sí en medio de una cacería fotografiada por Manolo Bautista (Galería Siboney). Cecilia Costa (Galería Pedro Oliveira) nos presenta algo tan sencillo como carboncillo sobre papel que produce una angustiante visión de la falsedad en las relaciones humanas. También con carbón, pero más explicito, es el emperador títere de Pereñíguez (Galería Rafael Ortiz). Entrando en políticas, PSJM (Galería Espacio Líquido) exhibe la doble vida de George Soros, benefactor y suministrador de armamento, o una imagen sobre el gozo en la guerra, exhibida en DA2, como máscara de Michael Najjar (Galería Fernando Silió). Otra de las protagonistas de la exposición del DA2, Irene Andessner (Galería JM), se trasviste histórica y fotográficamente en un museo. Finalmente Rafael Agredano (Galería Tomas March) y Ãngel Marcos (Galería Trayecto) presentan fotografías de, literalmente, enmascarados el primero un neo-clown y, el segundo, una participante en alguna sórdida orgía, mascarada.

    Debido a la inexistencia de arriesgadas propuestas conceptuales se observa en art/salamanca una apuesta por la plasticidad del arte. Pero la pintura, que ha regresado a estas paredes, ha cruzado una línea sin vuelta atrás. En el arte mostrado no existe una búsqueda de la belleza como tal, ni siquiera la figuración intenta reproducir la realidad, ni es exclusivamente la creación de formas. No son demostraciones expresivas del espíritu romántico y existencial del pintor, sino que la imagen digital está en la base de la mayoría de estas prácticas pictóricas. El artista ya no parte del lienzo en blanco, la imagen ha sido anteriormente transformada, bien desde fotografías, vídeos o bocetos, en el ordenador y reproducida con técnicas pictóricas. Las distancias entre gremios se han acortado, ya no podemos hablar de pintores, fotógrafos o escultores, se han convertido en artesanos de la imagen binaria, unidos por la máquina, que exportan su oficio a formatos del mundo físico. Todo está pensado antes de reproducirse, si los miramos a través de rayos X no nos encontraríamos con las indecisiones y errores ocultos que tienen los lienzos de Goya o Velázquez (salvo contadas excepciones). Pero la gracia de la obra reside en su capacidad de seducir, para bien y para mal, de producir en el espectador una conmoción, experiencia sensible duradera.

    Resulta muy aburrido ver cientos de obras de arte si no se ve uno integrado en ella. O sea, si uno no la mira pensando cómo quedaría en su propia casa, sin especular sobre su precio. Como comentaba a este periódico hace unos días TMori, “coleccionar arte es muy sencillo, y no tan caro como se piensaâ€. Las Navidades están a la vuelta de la esquina y que mejor que ser originales a la hora de obsequiar y obsequiarse arte contemporáneo. Según palabras del señor alcalde, esta es una feria que ayudará a confeccionar las listas para los reyes magos. Según se crece se cambian los clicks por caballitos forrados de sellos. Evidentemente es un pequeño lujo pero el comprar zapatos o ropa de marca también lo es, y más efímeros. Por este motivo la mayor parte de galerías tiene opciones muy asequibles, tanto para los bolsillos como para el espacio que se puede disponer en un apartamento. Por un lado, algunas galerías tienen sistemas de suscripción de tal modo que con una periodicidad determinada se va ingresando una cuota a medida y al final tienes una obra de arte. Por otro, están las llamadas “obras B†(serigrafías, fotografías más pequeñas, bocetos, etc.), baratas por tener una mayor tirada que el original único. Y que no están en las paredes de los stands, sino en las carpetas y el almacén de la feria. El valor de estas obras no reside en si es copia u original, si está realizada con tal o cual material (eso es puro fetichismo comercial insensible). Muchas veces, para el disfrute personal no es necesario comprar obras únicas, aunque sí particulares. “¿Y la clase y gusto que da vestir con arte las paredes del hogar?â€

    Sin embargo, el gran error de esta feria ha sido su promoción, ni para dentro, ni para afuera. En prensa ha sido muy bien cubierta en los medios locales, sin embargo no ha tenido ninguna incidencia en los nacionales (ni siquiera en sus suplementos culturales) sólo a través de carísimos anuncios en dichos suplementos. Por otro lado, la multitud de visitantes que ha tenido esta ciudad en estos días ni se han enterado de la existencia de la feria, apenas existía ningún tipo de cartelería en las calles de la ciudad. De haberse enterado muchos de estos visitantes se hubiesen acercado al menos para resguardarse de las tormentas de aguanieve y haber respirado su aire optimista. En este su segundo año art/salamanca ha evolucionado como un proyecto firme sobre el arte de hoy y con su consolidación el año que viene podremos mirar al futuro, y más allá.

    carlos.trigueros@gmail.com

    art-salamanca_06
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  • Soldados del amor

    Dentro de la multiplicidad de puntos de vista de la máscara que propone el centro de arte DA2 pasamos de las orgías políticas, Larry Fink, y la representación de la violencia, Charlie White, al juego de la guerra, desde dos conflictos actuales.

    El trabajo en fotografía y vídeo de Michael Najjar, y su serie Información y Apocalipsis, nos recuerda a los apuros domésticos de la película (y después serie) M.A.S.H., del recientemente fallecido Robert Altman. Los ocios y divertimentos de un campamento americano durante la guerra de Corea, ahora en el escenario de la guerra de Iraq.

    Diferentes soportes para señalar la máscara del simulacro televisivo, que permite alejarnos de la guerra y disfrutarla como un entretenimiento más. La ocultación de los hechos violentos parece reforzar su veracidad, ya que las manipulaciones secretas, por nuestra tradición televisual, parecen más reales que lo real. Al mismo tiempo, sus fotografías son alegorías al descanso del guerrero en sus nirvanas bélicos. Sus parejas, de razas exóticas (como siempre lo son los países invadidos por occidente) parecen indicar la sumisión sexual del pueblo asaltado. Una amabilidad esclava que esconde el odio de una guerra de exterminio. La dulzura de estas imágenes cuestionan, por parte del vencido, la lucha del vencedor cuando realmente lo que quiere es reposar con su víctima. Sexo perverso el de la guerra, que viola cualquier derecho privado.

    Por otro lado, en Palestina e Israel, la táctica del terror preventivo, que evita todo acontecimiento por ser en sí una tensión constante, no invalida la cotidianidad de sus víctimas potenciales. Pavel Wolberg parece decirnos que el carnaval puede coexistir con la guerra. Aunque los ciudadanos desaparecen cuando aparecen los soldados, acaban volviendo cuando estos, con su permanencia, se integran en el mobiliario urbano. La antinomia del camuflaje, niños y parejas disfrazados, sin pasar inadvertidos, potenciales dianas pintorescas que los combatientes parecen no tomar en cuenta. Enmascarados en la guerra, mientras el miedo les cambia, moviéndose discretamente en su entusiasmo para evitar cualquier interferencia.

    Al igual que al disminuir la censura freudiana los materiales del inconsciente tratan de penetrar en la conciencia disfrazándolos para que parezcan inocentes, en estas imágenes no se observa ni que los autores estén a favor ni en contra de la guerra. Sus representaciones placenteras en medio del conflicto parecen contradecir la visión de lo bélico como un edén insólito que blanquea lo sucedido. Ya que estos soldados (del amor) no tienen ni necesidad, ni enemigo, ni finalidad, más que la que imponen sus políticos. Como nos previene Baudrillard, “Hay algo de terrorífico en el hecho de que este orden mundial virtual pueda hacer su entrada en lo «real» con tanta facilidad.â€

    Carlos Trigueros

    najjar+pavel_Soldados-del-a
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  • Reminiscencias del paraiso

    Los medios de comunicación nos suministran la imagen de los Estados Unidos como paraíso, al igual que como infierno. La cultura actual, inevitablemente, proviene de allá. Por imposición directa o exposición subliminal la realidad particular ambiciona semejarse a la americana. Pero, frase de película Hollywood, “el que logra el éxito siempre tiene sangre en las manosâ€, o traducido al castellano, “tiene muertos en el armarioâ€.

    Otra de las máscaras que nos desvela, el centro de arte de Salamanca DA2 esta temporada, es la política y la violencia de este país idealizado. Por un lado, Larry Fink caricaturiza al presidente americano como un bufón descerebrado que vive en una orgía continua. Partiendo del trabajo de los expresionistas alemanes Beckmann, Grosz y Dix en su representación decadente de la “idílica†alemania de los años veinte, de patética fiesta continua sobre un pueblo que pasaba miserias. En las fiestas fotografiadas por Larry Fink ironiza sobre la práctica imperialista americana, una fiesta de políticos y prostitutas (como comenta el artista, “la mujer debe entenderse como una metáfora de nuestra política exterior…â€) encabezada por su Bush junior. Este sarao y comparsa de asesores son ridiculizados como una divertida camarilla, al igual que como una organización clandestina de crápulas que ocultan sus actividades al resto de mortales. No es extraño que sea un trabajo proscrito en su país de origen.

    Charlie White va más allá, transforma, sin olvidarla, la ironía en alegoría y asume que el mal en la cultura americana es el resultado de la tradición occidental. En su trabajo “Everything is Americanâ€, (Todo es América) retrata desde el primer homosapiens, cuya inteligencia germinó a partir del asesinato, pasando por el legendario vencedor de Goliat, hasta llegar a los grandes mitos estadounidenses como las chicas de Charles Manson, el suicidio colectivo de la secta de Jim Jone, las cárceles iraquíes, etc. Como pausa, los felices años cincuenta, donde la inocencia y felicidad americana brilló por última vez (después vinieron los hippies y de mal en peor). Las imágenes son composiciones que recuerdan a la pintura histórica del siglo XIX. Construcciones fotográficas milimetradas y retocadas, en las que nada falta ni sobra y donde la violencia se hace explícita por detalles de fondo. Como si de máscaras rituales se tratase, el trabajo de Charlie White historiografía espíritus antepasados, héroes mitológicos, su recombinación y actualización, a través del hálito de la violencia, que lo impregna todo.

    carlos.trigueros@gmail.com

    CharlieWhite+LarryFink by tmori
    tmori@ono.com

  • Noveno dibujo controlado

    La Mascarada sale del DA2 para introducirse la noche del viernes 17 de noviembre en el teatro Liceo con Mathew Barney y su última película. Compartiendo la opinión del artista salmantino Chema Alonso, Barney se mueve como un vampiro entre la cultura audiovisual y el arte (aunque el que esté libre de pecado que tire la primera piedra). Regurgita obras del pasado inmediato estetizándolas e integrándolas en un discurso narrativo. Su originalidad radica en el gusto por combinar y representar la representación bellamente. Por lo que algunas acciones, materiales y traslados nos recuerdan a Beuys, Cronenberg, y otros autores, tanto de cine como del arte.

    El cine de artista es un medio extraordinariamente sofisticado, que permite manejar significados metafóricos, a la vez que componentes místicos y simbólicos expuestos a la discusión popular. Su película, “Drawing restraint 9â€, es una fábula sobre el cambio y la muda a través de la purificación desde un sincretismo, que amalgama arte y chamanismo, con base en la tradición japonesa. Barney retraza los restos de la mutación iniciada en su anterior saga de películas “Cremasterâ€, con tácticas más minimalistas, y que conmemora a través del icono principal. Un homenaje al mandil masón, representación del trabajo y símbolo de los hemisferios inferiores. Esta película, así mismo, es una representación de la faena constante que se produce en un barco ballenero y la tarea monótona del rito del te, que lleva a la muda de los protagonistas en cetáceos.

    El uso ceremonial de la máscara en este largo largometraje, como en cualquier rito de paso, obliga a que los protagonistas se marginen y se ridiculicen en un estadio intermedio para pasar al superior despojándose de su carne anterior. Un gran despliegue para que el nuevo matrimonio Uffizi represente su unión simulando la encarnación de espíritus legendarios. La alianza ritual, física y simbólica (entre Mathew Barney y su esposa Björk) constituye el tema principal de una obra desmedida (aunque contenida en un barco), que sobrepasa las proporciones económicas y espaciotemporales del audiovisual de arte, para situarlo en la esfera narcisista del capricho extravagante y desmedido del artista.

    El lento tempo de “Drawing restraint 9†acentúa la alegoría pictórica de corte postromántico, tanto por la síntesis de los acontecimientos dilatados como por la parcelación de la acción en una alternancia de cuadros. Un film planteado como búsqueda de conjeturas a partir de pistas quiméricas de erudición que se ocultan tras una mascara de sabiduría oriental. Trabajo, rito y película que rememoran el dicho de Siniestro Total, “ante todo mucha calmaâ€.

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    Drawing Restraint 9 by Mathew Barney by TMori
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  • Lucha de titanes

    Cagon and Crista y Epizoo participan en el fregado de la temporada en el DA2 presentando dos tipos de máscara punitiva. Domingo Sánchez Blanco como manager de Cagon and Crista y Marcel.lí Antúnez en la piel de Epizoo exhiben, a través de performances en vídeo, este tipo de caretas “vergonzosas†que se utilizan para la humillación pública. En este caso estamos ante las orejas de burro colocadas en los malos alumnos, en forma de sombrero y por otro lado, la torturadora máscara de hierro cibernética utilizada para el castigo corporal. Una lucha de titanes bufona, una liberación para este baile de máscaras demasiado serias. Dos ejemplos de la mascarada entendida como mojiganga, representaciones satíricas breves en las que se introducían acciones grotescas y extravagantes.

    Cagon and Crista, dos en uno, ha desplegado sus maniobras en dispares lugares del mundo y sobre todo en su ciudad natal. De las últimas, la que montó en las cubiertas del DA2 cantando con un sombrero de copa enorme “If I were a rich manâ€, de la película “El violinista sobre el tejadoâ€, a modo de Neo-Mariquelo. En esta acción lucía físicamente bien, en base al trabajo realizado con siete Rodrocs de custodia zurda. Este patético antihéroe representa la fuerza de la doble cabezonería, de la inmoralidad y de la farsa como apóstol juglar de la mala saña. Un ser compuesto por fragmentos de realidad y ficción amalgamado en un solo cuerpo. Pero se sabe que en realidad Epizoo es un rival de mucha fortaleza y velocidad, gracias a su acción mecatrónica.

    Epizoo consiste en un exoesqueleto externo autoimpuesto por Marcel.lí Antúnez. Su práctica es la del control a través de la participación cruel del público, que lo maneja como un juego de ordenador. A través de este esqueleto comandado, Marcel.lí explora los límites del placer, del dolor y la sexualidad; un ejemplo práctico de la vulnerabilidad del cuerpo y la carne. Aunque, como dice Barthes, lo que el público reclama es la imagen de la pasión no la pasión misma.

    Tanto Epizoo como Cagon and Crista han cerrado uno de los ciclos de adiestramiento mas novedosos de la historia de la performance en vídeo. En este proceso han tenido mucha concentración, dedicación y una fuerte motivación emocional. Ambos son extraordinarios, en realidad esta jarana no define quien de estos es mejor para la historia del arte, pero sí representan un fenomenal espectáculo, donde una vez más ganan los entusiastas y amantes de esta disciplina.

    Carlos Trigueros

    cagon+marceli
    tmori@ono.com

  • Identidades femeninas

    Subiendo la horquilla del DA2, incluida en la exposición Mascarada, se halla Risk Hazekamp. Seguidora de Claude Cahun, no ha dudado en travestirse, maquillarse e introducirse, tanto ella como sus amigas, en la piel de diferentes machos. Su disfraz es el llamado Drag King, mujeres adoptando roles masculinos.

    La clave de su trabajo radica en la investigación sobre la diversidad y multiplicidad de identidades que experimenta el hombre tanto moderno como en la historia, incidiendo en la confusión de los géneros. La actitud de los personajes denota, compartiendo la creencia de algunas culturas, la posibilidad de que al modificar su presencia obtendrán las cualidades de esa máscara. Un modo de autoafirmación sexual que participa de los movimientos transgenéricos más actuales. Por ese motivo, al ver las fotografías pensamos que si fuera posible establecer un criterio general para el análisis de las conexiones entre la androgínia y los otros dos géneros, acaso el menos comprometido sería el que comenzase reconociendo que ha de corresponderle por lo menos un par de contenidos procedentes de los otros, aunque no necesariamente en la misma proporción. Esa medida es la que intriga, ¿el retratado es chica o chico?, ¿qué proporción del mixto es el predominante?, ¿quién es su modelo James Dean?, ¿Cristo? Sólo sabemos que los/las retratados tuvieron relaciones íntimas con el/la autor de estos iconos.

    Radicalmente opuesta, pero muy cercana en la exposición, se haya una única imagen de Valie Export en 1969 de su performance “Action Pants: Genital Panicâ€, algo así como, “Pantalones de la acción: pánico genitalâ€. Jugando con vestimenta, maquillaje y actitud genera una suerte de máscara revolucionaria. Al contrario que Risk Hazekamp, exhibe su feminidad en un evento extremista, con un arma de fuego, cuestionando el papel de la mujer en su tiempo y sus roles sociales supeditados al hombre, quejándose del acoso a su “identidad femeninaâ€. Identidad que oculta a través del nickname, o personalidad virtual, de Valie Export. Tanto esconde su personalidad como se disfraza, construyendo paralelamente una credibilidad desde el camuflaje y la hazaña gloriosa. A través de la exhibición de una actitud violenta intenta reputarse y ser reconocida ante los otros, los hombres pasmados.

    Carlos Trigueros
    carlos.trigueros@gmail.com

    Valie Export vs. Risk Hazekamp by TMori
    tmori@ono.com

  • Autoafirmación voluble

    Avanzando la exposición del DA2 nos enfrentamos a Claude Cahun. Fotógrafa y escritora francesa nacida en 1894, y fallecida a los sesenta años, su obra más singular es ella misma. El núcleo de su obra fotográfica son sus autorretratos en blanco y negro que realizó a lo largo de toda su vida. Su nombre artístico, nació con el nombre de Lucy Renée Mathilde Schwob, parte de la ambigüedad del nombre Claude y en honor de su tío-abuelo Léon Cahun. Compañera del grupo surrealista, su obra pasó desapercibida hasta que llegó la moda de las teorizaciones artísticas sobre la identidad y el género en los años noventa.

    Claude Cahun es uno de los primeros ejemplos en la historia de la fotografía que plantean el cuestionamiento de la propia identidad más allá de los cánones de género, o la imposibilidad de fijar el yo. Su trabajo se condensa en la creación, búsqueda y depuración de un mito personal de sexo neutro. Inscrita en sus inicios en el juego de espejos surrealista desarrolla, a través del disfraz, una metamorfosis de su propia persona. Las evoluciones de su polimórfica identidad sexual son narradas en esta autobiografía visual. Cahun deseaba ser parte de un tercer género indefinido, mezcla de lesbianismo, bisexualidad y androgínia; de ahí que haya sido reivindicada por los defensores de la indefinición de géneros.

    El ideal de androgínia (como la preciosidad de la circunferencia o el ideal de justicia), que no tiene nada que ver con los ángeles; es resultado de llevar al límite, desde una lógica particular, determinadas prácticas de configuraciones de género. Las ambigüedades parten del pelo muy corto y la inexistencia de desnudos, lo que complica su identificación sexual. No plantea diferencias anatómicas entre sexos, aunque el centro de interés siempre recae en su rostro y mirada. Lo demás es accesorio, a su propia presencia se le adhieren contenidos tanto de uno como de otro género. Al igual que el personaje de Zelig, una metamorfosis continua, “actuar-me es mi rol preferido†dijo ella. Su mascara no cubre el rostro, un rostro anónimo, por lo que los atributos con los que se viste no hacen más que contradecirlo generando tensiones en el interior de la imagen. Pero, como dice Diana Saldaña, “su cara se mantiene imperturbable: por mucho disfraz y maquillaje que cubran su cuerpo, su gesto, independiente, no entra nunca en el juego de la representación de los tipos socialesâ€, se atiene más a fantasías privadas. Una búsqueda de la neutralidad plena que ratifica Cahun en uno de sus escritos: “Cuando no tenga más que una carta en la mano, un latido del corazón que sentir, pero la perfección, por supuesto ganaré la partida.†Negando la existencia individual más allá de las apariencias, los avatares.

    Carlos Trigueros

    Triple Claude Cahun by TMori
    tmori@ono.com

  • Mudando presencias

    La Mascarada continúa, ahora exclusivamente en el centro de arte contemporáneo DA2. De hecho parte de algunas exposiciones que estaban en la ciudad se han trasladado a este recinto, como la del histórico Meatyard, primicia en España.

    A la entrada de esta macro exposición en el DA2 nos encontramos con un monitor donde se emite continuamente una de las claves del monográfico sobre la máscara, la película Zelig de Woody Allen. En ella se presenta la historia de Leonard Zelig, interpretado por Allen. Un camaleón humano que supuestamente vivió en la mitad del siglo XX y que adoptaba la apariencia física de cualquiera que estuviese a su lado para sentirse integrado. Con tratamiento de documental histórico la reconstrucción de su biografía se realiza a través de imágenes de archivo insertando a los personajes en estas imágenes. De este modo lo podemos ver junto a Duke Ellington, Babe Ruth o Eugene O’Neill, hasta en un mitin de Hitler, y para dar credibilidad se aportan testimonios de intelectuales como Susan Sontag, Bruno Bettelheim o Saul Bellow.

    El archivo de imágenes, hasta hace poco, era una fuente de investigación, no entraba en la cabeza de nadie manipular el material. En Zelig, como menciona Omar Calabrese, Allen crea un film camaleónico. Al igual que el personaje, la película se apropia de archivos fílmicos y falsifica pruebas. El archivo se adapta al relato, al igual que el poder lo ha venido haciendo para validar sus actos frente a la Historia. De hecho la tradición de manipular imágenes de archivo cuenta con extensos antecedentes de falsificaciones política que utilizaban el cortar y pegar, la sobreimpresión y la truca cinematográfica. Las restauraciones de imágenes antiguas ocultan su contexto y finalidad para significar lo que el enmascarador necesita.

    Zelig relata una mutación de identidad sin fin, sin utopía, tanto del personaje como del propio medio fílmico. Sólo el deseo y necesidad inconsciente de ser admitido es lo que mueve su vida, una permanente huida de sí es lo que definitivamente confiere su forma de ser. Aunque la ciencia le persiga como rareza a estudiar, y su reconocimiento provenga de la paradoja de no ser reconocido. Así mismo presenta la contradicción del comportamiento social, como una máscara que esconde la integridad individual para asumir roles ajenos buscando la aceptación. Sujetos y grupos sociales camaleónicos que se transforman de acuerdo las circunstancias para presentar una imagen “políticamente correctaâ€.

    Carlos Trigueros

    Zeilig by TMori
    tmori@ono.com

  • Los famosos también lloran

    Finalizado el octubre de Explorafoto 2006 en el centro de arte contemporáneo DA2 podemos continuar visitando diferentes mascaradas hasta enero. La famosa artista inglesa Sam Taylor-Wood presenta una hiperbólica versión de la máscara: fotografías de actores famosos llorando. No entramos en por qué no hay actrices, quizás por la frase: “los hombres duros nunca lloranâ€, y los retratados en más de un momento han sido hombres duros. La fantasía erótica, según Ovidio, es que estos actores se enamoran, tienen éxito y dinero, pero también lloran. El fundamento de su personalidad pública consiste en reír y llorar. Lloran en los cumpleaños, en los recitales, en los partos y en las bodas. Pero no es lo mismo ver llorar a Gabriel Byrne que a Manuel Gil. Aunque es curioso que cuando Sam Taylor-Wood les pide llorar de verdad ante una cámara la mayoría de estos actores se tapa la cara.

    ¿Qué es lo que necesitan ellos, que han representado los mayores dolores, para llorar? Podríamos responder con una cita de Cioran: “El límite de cada dolor es un dolor aún mayorâ€. Aunque Ovidio aconseja que en una conquista amorosa “también son útiles las lágrimas: con lágrimas conmoverás al diamante; procura, si puedes que ella te vea las mejillas húmedasâ€. ¿Qué hay de verdad en tantos llantos? Sus dramas verdaderos son una incógnita y provocan la curiosidad y el morbo. Esa es la baza que ha ganado Sam Taylor-Wood, conseguir intrigar con sus imágenes recurriendo a personajes que todos conocemos. Como ponía en una tumba de Nueva Inglaterra, según la Wikipedia, "Las lagrimas más tristes que se lloran sobre las tumbas son por las palabras que nunca se dijeron", ¿qué palabras aún no han llegado a decir éstos a los que tanto hemos visto hablar y llorar?

    Los famosos parecen bipolares, o los vemos exultantes de alegría o escondiéndose en sus horas dramáticas, nunca hay término medio. Si Sam Taylor-Wood cotillea el llanto del personaje público con su consentimiento, Alison Jackson mira por el otro lado. Sus fotografías son pillados de famosos en momentos íntimos: el príncipe inglés probándose desnudo la corona, Camila enseñando las bragas, Lady Di y Dodi con su mulatito hijo secreto, Marilyn masturbándose, etc. Aunque todos son dobles.

    Como supondrán ninguna de estas imágenes está hecha con sus verdaderos protagonistas (si fuese así las habríamos visto antes en la prensa). Lo que Alison propone, y consigue, es un hábil juego de suplantación en el que la clave es el ruido. Cuando vemos una imagen de paparazzi esta parece más verídica cuanto más borrosa sea, aunque realmente no veamos al protagonista. Alison Jackson juega con los desenfoques, los escorzos, las bajas calidades, con el fin de generar mayor verosimilitud simplemente con reconocer signos populares de estos famosos. Nos engañamos en creer que es Camila, Dodi, Marylin o Lady Di, cuando realmente son actores parecidos. A partir de esta exposición uno se pregunta cuántas de esas fotografías pilladas que vemos en las revistas son de realmente quien dicen o es alguien que pasaba por allí y se tira un aire.

    Carlos Trigueros

    (SamTaylor+Alyson) by TMori
    tmori@ono.com

  • INESTABILIDAD & METAMORFOSIS

    tmori@ono.com

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